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Mateo 3:6 - Biblia Palabra de Dios para Todos

6 Confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 y cuando confesaban sus pecados, él las bautizaba en el río Jordán.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Y además de confesar sus pecados, se hacían bautizar por Juan en el río Jordán.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando públicamente sus pecados.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río Jordán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

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Mateo 3:6
35 Referencias Cruzadas  

Mientras Esdras oraba, hacía esa confesión y lloraba inclinado ante el templo de Dios, un gran grupo de gente de Israel, hombres, mujeres y niños se reunieron a su alrededor. Ellos también lloraban amargamente.


Entonces, decidí confesarte todos mis pecados; no escondí ninguna de mis culpas. Decidí confesarte mis errores, SEÑOR, y tú perdonaste todas mis culpas. Selah


No le irá bien al que oculta sus pecados, pero el que los confiesa y se aparta será perdonado.


Entonces derramaré agua pura sobre ustedes y serán limpios de todas sus impurezas.


Oré al SEÑOR mi Dios y le confesé mis faltas. Le dije: «Señor, Dios grande y poderoso, que guardas el pacto y proteges a los que te aman y cumplen tus mandamientos,


Aarón colocará las manos con fuerza sobre la cabeza del chivo, confesará todas las maldades, rebeliones y pecados de los israelitas y así Aarón pondrá los pecados del pueblo sobre la cabeza del chivo. Luego, enviará lejos al animal, al desierto, por medio de un hombre encargado


»Ellos admitirán su pecado y el de sus antepasados. Reconocerán que me fueron infieles y que se pusieron en mi contra;


El que hace eso deberá confesar el pecado que cometió y pagar a la persona defraudada el costo del daño que le causó más una quinta parte de su valor.


Yo los bautizo con agua como demostración de que han cambiado su vida, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo. Ni siquiera soy digno de ayudarle a quitarse las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.


Entonces venía a él toda la gente de la provincia de Judea y de la ciudad de Jerusalén. Confesaban sus pecados, y Juan los bautizaba en el río Jordán.


Juan hará que muchos israelitas se vuelvan al Señor su Dios.


Juan les respondió a todos: «Los bautizo con agua, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo. Ni siquiera soy digno de desatar las correas de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.


Juan bautizó con agua, pero dentro de unos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.


Entonces recordé lo que el Señor había dicho: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”.


Muchos de los creyentes confesaban abiertamente las maldades que habían hecho.


Ahora, no esperes más. Levántate, bautízate y lava tus pecados, pidiéndole que sea tu Señor y Salvador”.


Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar para ser seguidores de Moisés.


Al bautizarse, ustedes fueron sepultados junto con Cristo, y también en el bautismo fueron resucitados con él. Eso fue posible debido a la fe en el poder de Dios, que se demostró cuando hizo resucitar a Cristo de la muerte.


En ese tiempo nos enseñaron sobre los bautismos, la imposición de las manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno.


Esas ofrendas y sacrificios tenían que ver solo con asuntos de comida, bebidas y ceremonias de purificación. Eran solo reglas que servían únicamente hasta que Dios estableciera un nuevo orden.


Por eso, confiésense sus pecados unos a otros, y luego oren unos por otros. Hagan eso para que Dios los sane. La oración de la persona aprobada por Dios es poderosa y efectiva.


Entonces Josué le dijo a Acán: —Hijo mío, di la verdad aquí ante el SEÑOR Dios de Israel y confiesa lo que has hecho. Dímelo y no me ocultes nada.


Esa agua es como el bautismo que ahora los salva a ustedes. Pero el bautismo no consiste en limpiar el cuerpo, sino en el compromiso para con Dios de tener una conciencia limpia. El bautismo los salva porque Jesucristo fue resucitado de entre los muertos,


pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad.


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