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Juan 20:16 - Biblia Palabra de Dios para Todos

16 Jesús le dijo: —¡María! Ella se volvió y le dijo en arameo: —¡Rabuni! (que significa: Maestro).

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 —¡María! —dijo Jesús. Ella giró hacia él y exclamó: —¡Raboní! (que en hebreo significa “Maestro”).

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Jesús le dijo: 'María'. Ella se dio la vuelta y le dijo: 'Rabboní', que quiere decir 'Maestro'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 Jesús le dice: ¡Miriam! Ella, volviéndose, le dice en arameo: ¡Rabboni! (que quiere decir Maestro).

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Dícele Jesús: '¡María!'. Ella se vuelve y le dice en hebreo: '¡Rabbuní! ' (que significa 'Maestro').

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Jesús le dijo: María. Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).

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Juan 20:16
26 Referencias Cruzadas  

Después de todo esto Dios puso a prueba a Abraham. Le dijo: —¡Abraham! Y él le dijo: —Aquí estoy.


Pero el ángel del SEÑOR llamó a Abraham desde el cielo diciendo: —¡Abraham! ¡Abraham! Y Abraham respondió: —Aquí estoy.


Ahora ustedes y mi hermano Benjamín saben que sí soy yo el que les está hablando.


Cuando el SEÑOR vio que Moisés se estaba acercando para observar mejor, lo llamó desde el arbusto: —Moisés, Moisés. —Aquí estoy —respondió él.


El SEÑOR le dijo a Moisés: —Voy a hacer lo que me pides porque estoy contento contigo y te conozco por tu nombre.


Apenas dejé de hablar con ellos, ¡encontré al amor de mi vida! Lo abracé y no lo solté hasta que llegamos a la casa de mi mamá, a la habitación de la que me engendró.


Yo duermo, pero mi corazón vela. Escucha, mi amado llama: «Ábreme la puerta, amada mía, mi compañera, mi paloma, mi amada perfecta. Ábreme la puerta, que mi cabeza está cubierta de rocío y la lluvia de la noche ha mojado mi cabello».


Pero Jacob, el SEÑOR te ha creado; Israel, esto es lo que dice el que te formó: «No tengas miedo, porque yo te he liberado. Yo anuncié to nombre cuando te elegí.


Pero Jesús inmediatamente les dijo: —¡Tranquilos, soy yo! No tengan miedo.


Jesús le dijo: —¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió: —Maestro, quiero ver de nuevo.


El Señor le respondió: —Marta, Marta, estás preocupada y molesta por demasiadas cosas,


Jesús se dio la vuelta, vio que lo seguían y les preguntó: —¿Qué quieren? Ellos le dijeron: —Rabí, (que significa: Maestro) ¿dónde te estás quedando?


Natanael respondió: —Maestro, ¡Tú eres el Hijo de Dios, el rey de Israel! Jesús contestó:


El que vigila la puerta le abre la puerta al pastor. El pastor llama a las ovejas por sus propios nombres; ellas escuchan su voz y él las guía hacia afuera.


Después de decir esto, Marta se fue a llamar a su hermana María y le dijo en privado: —El maestro está aquí y te mandó llamar.


Ustedes me llaman: “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque lo soy.


Tomás le contestó: —¡Mi Señor y mi Dios!


Este fue de noche a donde estaba Jesús y le dijo: —Maestro, nosotros sabemos que Dios te envió a enseñarnos porque nadie sin la ayuda de Dios puede hacer las señales milagrosas que tú haces.


Allí había un estanque con cinco pabellones que quedaba cerca de la puerta de las ovejas. En arameo se llama Betzatá.


Cuando ellos lo encontraron al lado del lago, le preguntaron: —Maestro, ¿cuándo llegaste aquí?


Un día, como a las tres de la tarde, tuvo una visión en la que vio claramente a un ángel de Dios que se le acercaba y le decía: —Cornelio.


Saulo cayó al suelo y escuchó una voz que le decía: —Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?


El SEÑOR vino, se detuvo allí y llamó igual que antes diciendo: —¡Samuel, Samuel! Samuel dijo: —Habla, SEÑOR, tu siervo escucha.


De nuevo, el SEÑOR llamó: —¡Samuel! Y otra vez Samuel corrió hacia Elí y le dijo: —Aquí estoy, ¿para qué me llamó usted? Elí le dijo: —Yo no te llamé, vuelve a tu cama.


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