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Génesis 48:16 - Biblia Palabra de Dios para Todos

16 el ángel que me salvó de todo peligro, bendiga a estos muchachos. Es para que así mi nombre y el nombre de mis padres Abraham e Isaac sigan viviendo en ellos, y para que se multipliquen sobre la tierra».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 el Ángel que me ha salvado de todo mal— bendiga a estos muchachos. Que ellos preserven mi nombre y el nombre de Abraham y de Isaac. Y que su descendencia se multiplique en gran manera por toda la tierra».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 el Angel que me ha librado de todo mal, bendiga a estos muchachos. Que en ellos se perpetúe mi nombre y el nombre de mis padres Abraham e Isaac. Que lleguen a ser muy numerosos en esta tierra.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 El ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes. Sea perpetuado en ellos mi nombre, Y el nombre de mis padres Abraham Isaac, Y aumenten hasta ser una multitud en medio de la tierra.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 el Ángel que me ha librado de todo mal, bendiga a estos jóvenes. Que en ellos sobreviva mi nombre y el nombre de mis antepasados, Abrahán e Isaac, y se multipliquen y crezcan en medio de la tierra'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos muchachos; y mi nombre sea nombrado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.

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Génesis 48:16
46 Referencias Cruzadas  

Pero el ángel del SEÑOR llamó a Abraham desde el cielo diciendo: —¡Abraham! ¡Abraham! Y Abraham respondió: —Aquí estoy.


Después, desde el cielo, el ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez y


Después el hombre dijo: —De ahora en adelante no te llamarás Jacob sino Israel, ya que has luchado contra Dios y contra seres humanos, y has ganado.


Luego Dios dijo: —Yo soy Dios, el Dios de tu papá. No tengas miedo de ir a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.


Tus dos hijos que nacieron en la tierra de Egipto antes de que yo viniera, serán como mis hijos. Efraín y Manasés serán para mí como lo son Rubén y Simeón.


»Como una viña muy productiva es José; viña muy productiva al lado de una fuente. Sus ramas se trepan por toda la pared.


Pero David les respondió a Recab y a su hermano Baná: —Tan cierto como que vive el SEÑOR, quien me ha librado de todos mis problemas, que no seguirán con vida.


Y el rey dijo: —Juro por el SEÑOR, quien me ha salvado la vida en todos los momentos de crisis,


y si mi pueblo que se identifica usando mi nombre se humilla, ora, me busca y abandona su mala conducta, entonces yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré el bienestar del país.


El SEÑOR te protegerá de todo mal, protegerá tu vida.


Todo mi ser alaba al SEÑOR. Todos ustedes los que están tristes, escuchen mi alabanza y alégrense.


El SEÑOR protege la vida de sus fieles y todo el que acuda a él en busca de ayuda, la encontrará.


El ángel del SEÑOR monta su campamento alrededor de su gente fiel, y la protege.


Saboreen al SEÑOR y vean lo bueno que es él. Afortunado el que confía en él.


Pero los israelitas tuvieron muchos hijos que se multiplicaron y aumentaron cada vez más y más, hasta llenar Egipto.


Nuestro Salvador se llama el SEÑOR Todopoderoso, es el Santo de Israel.


de todas sus angustias. Él mismo los salvó, no un mensajero ni ningún ángel. Los rescató como haría un familiar porque él los amó y les tuvo misericordia. Los llevo entre los brazos tal como lo hacía mucho tiempo atrás.


¿Por qué pareces como tomado por sorpresa, como un guerrero incapaz de ayudar? SEÑOR, tú estás aquí con nosotros, se nos conoce como tu pueblo, así que no nos abandones.


Te salvaré del poder de los perversos; te rescataré de las manos de los violentos».


para que ellos conquisten lo que queda de Edom y todas las naciones que una vez fueron mi posesión». Lo dice el SEÑOR, y él se encargará de que así suceda.


El SEÑOR Todopoderoso dice: «Miren, yo envío a mi mensajero para que me prepare el camino. El Señor al que ustedes buscan vendrá de repente al templo, ya viene aquel a quien ustedes tanto desean, el mensajero del pacto».


El total fue de 603 550 hombres.


No nos dejes caer en tentación, y líbranos del maligno”.


No te estoy pidiendo que los saques del mundo, sino que los protejas del maligno.


Así el resto de la humanidad buscará al Señor, junto con todas las naciones que han sido llamadas a ser parte de mi pueblo. Esto lo dijo el Señor, que hace que todo esto sea posible.


No solo el mundo, sino también nosotros sufrimos, pero ya tenemos el Espíritu como anticipo de la promesa de Dios. Ahora esperamos que Dios nos dé todos los derechos como hijos suyos cuando nuestro cuerpo sea liberado.


y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo.


No pongamos a prueba a Cristo como lo hicieron algunos de ellos, quienes murieron víctimas de las serpientes.


Entonces todas las naciones de la tierra verán que tú eres el pueblo del SEÑOR y que él es tu protector, y te tendrán miedo.


Es majestuoso como el primer hijo de un toro y sus cuernos son como los cuernos de un toro salvaje. Con ellos el reúne a las naciones, aun aquellas de los extremos de la tierra. Esos cuernos son los 10 000 de Efraín y son los mil de Manasés».


El Señor me salvará cuando alguien quiera atacarme y me llevará a su reino en el cielo. Al Señor sea el honor por toda la eternidad. Así sea.


pues él se entregó a la muerte por nosotros para liberarnos de toda maldad y limpiarnos de todo pecado. También lo hizo para que seamos su propio pueblo, ocupado siempre en hacer buenas obras.


Por la fe, Jacob, cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró a Dios, apoyado en su bastón.


Luego Josué les dijo a los descendientes de José, a Efraín y Manasés: —Ustedes son un pueblo numeroso y muy poderoso. No tendrán solo una porción de la tierra,


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