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Amós 8:3 - Biblia Palabra de Dios para Todos

3 El Señor DIOS dice: “En ese momento los cantos del templo se convertirán en tristes lamentos de funeral, habrá muchos cadáveres y los arrojarán por todas partes. ¡Así que hagan silencio!”

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Y los cantores del templo gemirán en aquel día, dice Jehová el Señor; muchos serán los cuerpos muertos; en todo lugar los echarán fuera en silencio.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 En aquel día el canto en el templo se convertirá en lamento. Habrá cadáveres tirados por todas partes. Serán llevados fuera de la ciudad en silencio. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Ese día sólo habrá en el palacio lamentos en vez de alegres cantos. Serán tantos los muertos, que quedarán tendidos en cualquier parte.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 En aquel día, dice Adonay YHVH, los cantos del palacio se convertirán en aullidos. Muchos serán los cadáveres que en silencio serán echados en cualquier parte.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Gemirán las cantoras del palacio en aquel día -oráculo del Señor Yahveh-. Los cadáveres serán numerosos; a cualquier lugar se les arrojará en silencio'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y los cantores del templo aullarán en aquel día, dice el Señor Jehová; muchos serán los cuerpos muertos; en todo lugar serán echados en silencio.

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Amós 8:3
21 Referencias Cruzadas  

No pronunciaré ni una sola palabra; no diré nada. Tú harás lo que deba hacerse.


Entonces el ángel del SEÑOR fue al campamento asirio y mató a 185 000 soldados. Cuando la gente se levantó al otro día, estaban allí todos los cuerpos de los muertos.


Esto dice el SEÑOR acerca de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá: «El pueblo no llorará su muerte. Nadie dirá: “¡Pobre de mi hermano!” “¡Pobre de mi hermana!” Nadie hará duelo diciendo: “¡Pobre de mi señor!” “¡Pobre de Su Majestad!”


Los ancianos de la hija de Sion se sientan en el piso en silencio. Arrojan polvo sobre su cabeza y se visten con ropa áspera. Las jóvenes de Jerusalén inclinan su cabeza hacia la tierra.


»Sientan dolor, campesinos; sufran, cuidadores de viñedos, por el trigo y la cebada, por la cosecha perdida.


»Vístanse de luto, sacerdotes; lloren amargamente, encargados del altar. Vengan, servidores de mi Dios y pasen la noche en luto. Porque ya no hay ofrenda de cereal ni ofrenda líquida en el templo de su Dios.


Despiértense, borrachos, y lloren. Que todos los bebedores de vino lloren amargamente porque ya no tendrán más vino dulce para probar.


Luego Moisés le dijo a Aarón: «Esto es lo que el SEÑOR quiso decir cuando dijo: »“Los sacerdotes que se me acerquen tienen que respetarme; les mostraré mi santidad y así todo el pueblo me respetará”». Aarón se quedó callado.


»Envié plagas terribles como hice con Egipto. Hice que sus jóvenes murieran en batallas junto con sus caballos. Hice que ustedes sintieran el mal olor de su ejército, pero ustedes no regresaron a mí. Es lo que dice el SEÑOR.


Así dice el SEÑOR Dios Todopoderoso: «La gente llorará en todas las plazas. Todos gritarán de dolor por las calles. Los campesinos estarán de duelo y se contratarán llorones profesionales.


¡Alejen de mí el ruido de sus canciones! ¡No escucharé la música de sus arpas!


Oigan ustedes, los que se acuestan en camas de marfil y se sienten a sus anchas. Comen banquetes de corderos y ceban terneros para las fiestas.


Cantan con arpas e imitan a David, componiendo melodías y canciones para sí mismos.


El Señor DIOS ha jurado por sí mismo, el SEÑOR Dios Todopoderoso dice: «Detesto la arrogancia del pueblo de Jacob y odio sus fortalezas. Así que dejaré que el enemigo se apodere de su ciudad y de todo lo que hay en ella».


Haré que sus festivales se conviertan en días de llanto y tristeza. Sus canciones se convertirán en lamentos. Todos se vestirán de luto y se raparán la cabeza. Haré que sufran y se lamenten como quien ha perdido a su único hijo. Todo será un trágico y amargo final».


Ataca la caballería, brillan las espadas, resplandecen las lanzas. Hay montones de muertos, muchos cadáveres, innumerables. Hay tantos muertos que la gente tropieza con ellos.


Guarden silencio delante del Señor DIOS, porque el día del SEÑOR está cerca. El SEÑOR tiene planeado un sacrificio; que se consagre cada uno de sus invitados.


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