Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Samuel 21:6 - Biblia Palabra de Dios para Todos

6 Entréganos siete de los hijos de Saúl, el elegido del SEÑOR, para que los ejecutemos ante el SEÑOR en el monte Guibeá de Saúl. El rey dijo: —Se los entregaré.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 dénsenos siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. Y el rey dijo: Yo los daré.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Así que entréguennos siete hijos de Saúl, y los ejecutaremos delante del Señor en Gabaón en el monte del Señor. —Muy bien —dijo el rey— lo haré.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Entréguennos ahora a siete de sus hijos para que los ahorquemos delante de Yavé en Gabaón, en el cerro de Yavé'. El rey les dijo: 'Se los entregaré'.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

6 se nos entreguen siete varones de entre sus hijos, y los ahorcaremos delante de YHVH en Gabaa de Saúl, el escogido de YHVH. Y el rey dijo: Los entregaré.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Por eso, que se nos entreguen siete de sus hijos, para colgarlos ante Yahveh, en Gabaón, en el monte de Yahveh'. Respondió el rey: 'Os los entregaré'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 dénsenos siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. Y el rey dijo: Yo los daré.

Ver Capítulo Copiar




2 Samuel 21:6
22 Referencias Cruzadas  

En tres días el faraón te va a cortar la cabeza. Va a colgar tu cuerpo de un árbol y los pájaros se van a comer tu carne.


y colgó al jefe de los panaderos, tal como José había dicho.


Al ver Ajitofel que los israelitas no habían seguido su consejo, ensilló un asno y se fue a su pueblo natal. Después de dejar en orden sus asuntos familiares, se ahorcó. Y murió y fue sepultado en la tumba de su padre.


Al ver esto un hombre, le dijo a Joab: —Vi a Absalón colgando de un roble.


Su Majestad podía haber matado a toda la familia de mi abuelo, pero no lo hizo. Por el contrario, me sentó a su mesa, y por eso no tengo derecho a quejarme de nada ante el rey.


El jefe Ajiezer y Joás, ambos eran hijos de Semá de Guibeá; Jeziel y Pélet hijos de Azmávet; Beracá y Jehú de Anatot;


También, les doy esta orden: Si alguien llega a desobedecer mis órdenes, que se arranque una viga de su casa y lo atraviesen vivo en ella. Su casa será destruida hasta que quede convertida en un simple montón de piedras.


Ellos eran los diez hijos de Amán hijo de Hamedata y enemigo de los judíos. Los judíos mataron a todos esos hombres, pero no tomaron nada de lo que les pertenecía.


Entonces Judas tiró las monedas de plata en el templo, salió de allí y se ahorcó.


Entonces el pueblo pidió un rey. Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, que era de la tribu de Benjamín, quien fue rey por 40 años.


Cuando alguien es culpable de un pecado que se castiga con pena de muerte y se cuelga su cuerpo de un árbol,


Después de decir estas cosas, Josué comenzó a golpear a los cinco reyes. Luego los hizo matar. Los dejó colgados en los árboles hasta el anochecer.


Y colgó al rey de Hai de un árbol hasta la tarde. Al atardecer Josué dio la orden de bajar su cuerpo del árbol, lo echó en la puerta de la ciudad, y levantaron sobre él un gran montón de rocas que permanece hasta hoy.


Samuel tomó un frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y le dijo: —El SEÑOR te ha elegido para ser jefe de su pueblo. Tú serás el líder del pueblo de Dios y lo salvarás de los enemigos que están a su alrededor. Aquí está la señal que lo comprobará:


Samuel le dijo al pueblo: —¡Miren al hombre que el SEÑOR ha elegido! No hay nadie como él en todo el pueblo. Entonces el pueblo empezó a gritar: —¡Viva el rey!


También Saúl se fue a su casa en Guibeá. Dios tocó el corazón de algunos hombres valientes que empezaron a seguir a Saúl.


Cuando los mensajeros llegaron a Guibeá, donde vivía Saúl, y le dieron la noticia al pueblo, todos empezaron a llorar.


Prométeme, en el nombre del SEÑOR, que no destruirás a mis descendientes, aun después de mi muerte. Prométeme que no borrarás el nombre de mi familia.


Así que David le hizo la promesa a Saúl de que no mataría a su familia. Luego Saúl regresó a su casa, y David se dirigió al escondite.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos