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2 Samuel 20:19 - Biblia Palabra de Dios para Todos

19 Yo soy una de las muchas personas pacíficas y leales de este pueblo. Usted está tratando de destruir una metrópolis de Israel. ¿Por qué quiere destruir algo que pertenece al SEÑOR?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 Yo soy de las pacíficas y fieles de Israel; pero tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel. ¿Por qué destruyes la heredad de Jehová?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 Soy alguien que ama la paz y que es fiel en Israel, pero usted está por destruir una ciudad importante de Israel. ¿Por qué quiere devorar lo que le pertenece al Señor?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 ¿y tú intentas destruir una ciudad que es madre de ciudades de Israel? ¿Por qué vas a destruir la herencia de Yavé?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 Somos una de las más pacíficas y fieles de Israel, pero tú procuras destruir una ciudad que es madre° en Israel. ¿Por qué quieres devorar la heredad de YHVH?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 Soy una de las ciudades más pacíficas y fieles de Israel; sin embargo, tú intentas traer la muerte a una ciudad que es una metrópoli en Israel. ¿Por qué quieres aniquilar la heredad de Yahveh?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Yo soy de las pacíficas y fieles de Israel; y tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel: ¿Por qué destruyes la heredad de Jehová?

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2 Samuel 20:19
29 Referencias Cruzadas  

Se le acercó y le dijo: —¿En realidad vas a destruir a los justos junto con los perversos?


El rey me ayudará y me librará del hombre que quiere matar a mi hijo y también a mí. Ese hombre solo quiere alejarnos de lo que Dios nos dio”.


«¡Rápido! Envía un mensaje a David. Dile que no se quede en el cruce hacia el desierto, sino que cruce el río inmediatamente. Si lo cruza, entonces el rey y su gente no podrán atraparlo».


Entonces la mujer dijo: —En la antigüedad la gente decía: “Pide ayuda en Abel y encontrarás lo que necesites”.


Joab contestó: —¡Yo no quiero destruir ni acabar con nada!


y les preguntó: —¿Qué puedo hacer por ustedes? ¿Cómo puedo reparar el daño del pecado de Israel para que ustedes bendigan al pueblo del SEÑOR?


Porque tú los separaste de todos los pueblos para ser tu pueblo querido, como lo hiciste por medio de tu siervo Moisés al sacar a nuestros antepasados de Egipto, tú Señor DIOS».


para que yo vea la prosperidad de tus elegidos; me alegre y llene de orgullo de la gente que es tu propiedad.


Nuestros enemigos nos habrían tragado vivos cuando ardían de ira contra nosotros.


Afortunada la nación que tiene al SEÑOR como su Dios; el pueblo que él eligió para ser de su exclusiva propiedad.


Lo quitó de andar cuidando los rebaños y le encargó ser pastor de su pueblo Jacob, y de Israel, su posesión.


«Nabucodonosor, el rey de Babilonia, me devoró y me confundió, dejándome como un plato vacío. Me tragó como lo hace una serpiente, se llenó el estómago con mis delicias, y luego me vomitó.


Castigaré a Bel en Babilonia, haré que vomite lo que se ha tragado; las caras de los pueblos no brillarán de alegría por él, y los muros de Babilonia caerán.


Todos tus enemigos hablan en contra tuya. Hacen escándalo y dicen: «Los hemos destruido. Este es el día que tanto hemos esperado. Ese día ha llegado y lo hemos visto».


El Señor lo destruyó todo y ninguna de las casas de Jacob quedó en pie. En su ira destruyó las fortalezas de la hija de Judá. Hizo que Judá se derrumbara e hirió a su reino y a sus príncipes.


El Señor se convirtió en enemigo y destruyó a Israel. Destruyó todas sus fortalezas y sus ciudades amuralladas. Multiplicó los quejidos y lamentos en la hija de Judá.


y se tragó a todos los que se habían unido a Coré, junto con sus familias y posesiones.


En esa ocasión la tierra abrió su boca y se los tragó a ellos y a Coré. También murieron sus seguidores cuando el fuego quemó a los 250 hombres. Así que todo esto sirvió de advertencia al pueblo.


Cuando lo que se pudre se vista con lo que nunca se pudre, y cuando lo que muere se vista con lo que nunca muere, entonces lo que dice la Escritura se hará realidad: «La muerte ha sido devorada por la victoria.


Mientras vivimos dentro de esta carpa, sufrimos y gemimos porque no quisiéramos que nos la quitaran. Más bien quisiéramos ser revestidos con un cuerpo celestial para que nuestro cuerpo mortal quede totalmente cubierto de vida.


Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, hazle una propuesta de paz.


Pero la porción propia del SEÑOR es su pueblo; Jacob es su herencia.


Que se ore por los reyes y todas las autoridades para que tengamos un ambiente de paz y tranquilidad, donde sea posible adorar y respetar a Dios.


No había soldados hasta que tú llegaste, Débora. Hasta que llegaste como una madre para Israel.


Samuel tomó un frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y le dijo: —El SEÑOR te ha elegido para ser jefe de su pueblo. Tú serás el líder del pueblo de Dios y lo salvarás de los enemigos que están a su alrededor. Aquí está la señal que lo comprobará:


Le ruego a Su Majestad que escuche mis palabras. Si quien lo pone en mi contra es el SEÑOR, con una ofrenda se resolvería. Pero si son los hombres quienes lo ponen en mi contra, que el SEÑOR los maldiga. Por ellos he tenido que dejar la tierra que el SEÑOR me dio y me dicen que me vaya a servir a otros dioses.


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