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1 Crónicas 16:4 - Biblia Palabra de Dios para Todos

4 David eligió a algunos levitas para que sirvieran ante el cofre del SEÑOR. Los eligió para que proclamaran, agradecieran y alabaran al SEÑOR, Dios de Israel.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel:

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 David designó a los siguientes levitas para dirigir al pueblo en adoración ante el arca del Señor, para invocar sus bendiciones, para dar gracias y para alabar al Señor, Dios de Israel.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 David estableció delante del Arca de Yavé a los levitas, cuyo servicio sería celebrar, glorificar y alabar a Yavé, Dios de Israel.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Y puso delante del Arca de YHVH ministros de los levitas para que dieran gracias, recordaran y alabaran a YHVH, Dios de Israel:

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Y delante del arca de Yahveh puso levitas que prestaran servicio, para que celebraran, glorificaran y alabaran a Yahveh, Dios de Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y designó a algunos de los levitas para ministrar delante del arca de Jehová, y para recordar, y dar gracias y alabar a Jehová, el Dios de Israel.

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1 Crónicas 16:4
25 Referencias Cruzadas  

Estableceré mi pacto entre tú, tus descendientes a través de las generaciones y yo. Este será un pacto para toda la eternidad. Prometo ser tu Dios y el de tus descendientes.


Después el hombre dijo: —De ahora en adelante no te llamarás Jacob sino Israel, ya que has luchado contra Dios y contra seres humanos, y has ganado.


Construyó ahí un altar y lo llamó «Dios, el Dios de Israel».


Dijo así: «Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que con su mano ha cumplido lo que le prometió a mi papá David cuando dijo:


David también pidió a los jefes de los levitas que hablaran con sus familiares músicos y cantores para que amenizaran la celebración. David quería que todos estuvieran llenos de alegría cantando al son de arpas, liras y platillos.


Y a cada uno de los israelitas, hombres y mujeres, le dio un pan, una torta de dátiles y una torta de pasas.


Asaf era el jefe y su asistente era Zacarías. Le seguían Jejiyel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaías, Obed Edom y Jeyel con las arpas y las liras. Asaf estaba a cargo de los platillos.


Den gracias al SEÑOR, alaben su nombre. Cuéntenles sus obras a los pueblos.


David, ayudado por Sadoc, descendiente de Eleazar, y por Ajimélec, descendiente de Itamar, organizó por turnos a los sacerdotes para el ejercicio de sus funciones.


David y los jefes del ejército separaron para el servicio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún. Ellos profetizaban acompañándose de arpas, liras y platillos. Esta es la lista de los encargados de este trabajo conforme a su servicio:


Estos son los cantantes que David eligió para el templo del SEÑOR desde que el cofre de Dios se colocó allí.


Tocaban las trompetas y cantaban al unísono alabando y dando gracias al SEÑOR. Hacían sonar las trompetas, los platillos y los otros instrumentos musicales mientras cantaban y alababan al SEÑOR diciendo: «Porque él es bueno y su fiel amor es para siempre». En ese momento se llenó el templo del SEÑOR con una nube.


Cuando los constructores terminaron de sentar las bases para el templo del SEÑOR, los sacerdotes se colocaron sus vestidos sagrados y tomaron sus trompetas. Los levitas hijos de Asaf llevaron sus platillos. Todos ocuparon sus lugares para alabar al SEÑOR tal como David, rey de Israel, lo había ordenado en el pasado.


Los jefes de los levitas eran: Jasabías, Serebías, Jesúa hijo de Cadmiel y sus hermanos quienes se ubicaban frente a ellos para alabar y dar gracias a Dios durante su turno respectivo tal como lo ordenó David, hombre de Dios.


Con todo mi corazón alabo al SEÑOR y no olvides ninguno de sus beneficios.


Recuerden sus señales y milagros y las decisiones justas que ha dictado.


Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que siempre ha vivido y siempre vivirá. Y todo el pueblo dijo: «Así sea». ¡Aleluya!


No permitas que los perversos te inquieten, ni sientas envidia de los que hacen maldades.


¡Dios mío, apresúrate a rescatarme! SEÑOR, ven pronto a ayudarme.


Bendito sea el SEÑOR, el Dios de Israel, que hace obras tan maravillosas.


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