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1 Pedro 1:6 - Biblia Arcas-Fernandez (Nuevo Testamento)

6 Por eso vivís alegres, a pesar de la aflicción que las pruebas de diversa índole os ocasionan todavía.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Por esto estén alegres, aunque por un tiempo tengan que ser afligidos con diversas pruebas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Ahora, por cuanto° es necesario, estáis siendo un poco afligidos° por diversas pruebas,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Por ello rebosáis de gozo, aunque tengáis que sufrir por algún tiempo diversas pruebas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 En lo cual vosotros mucho os alegráis, aunque al presente por un poco de tiempo, si es necesario, estéis afligidos por diversas pruebas,

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1 Pedro 1:6
47 Referencias Cruzadas  

¡Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os daré descanso!


Y se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo. Entonces comenzó a sentirse afligido y angustiado,


¡Alegraos entonces! ¡Estad contentos, porque en el cielo os espera una gran recompensa! ¡Así también fueron perseguidos los profetas que vivieron antes que vosotros!


Mi corazón está lleno de alegría a causa de Dios, mi Salvador,


Pero, aun así, no os alegréis tanto de que los espíritus malignos os obedezcan como de que vuestros nombres ya estén escritos en el cielo.


pero el ángel les dijo: - No tengáis miedo, porque vengo a traeros una buena noticia, que será causa de alegría para todos:


Así también vosotros; de momento estáis tristes, pero yo volveré a veros y de nuevo os alegraréis con una alegría que nadie podrá quitaros.


Os he dicho todo esto para que podáis encontrar la paz en vuestra unión conmigo. En el mundo tendréis sufrimientos; pero ¡ánimo!, yo he vencido al mundo.


animando de paso a los creyentes y exhortándoles a permanecer firmes en la fe: 'Para entrar en el reino de Dios - les advertían - nos es necesario pasar por muchos sufrimientos. '


Que la esperanza os mantenga alegres, las dificultades no os hagan perder el ánimo y la oración no cese en vuestros labios.


Todavía más: el mismo Jesucristo, Señor nuestro, artífice de la obra reconciliadora, nos hace ya sentirnos llenos de alegría en Dios.


Cristo mismo ha sido quien nos ha instalado, mediante la fe, en esta situación de gracia en que vivimos y nos hace poner nuestra honra en la esperanza de participar en la gloria de Dios.


Me agobia la tristeza, y un dolor profundo e incesante acongoja mi corazón.


Leves y pasajeras son nuestras penalidades de hoy, que a cambio nos producirán para siempre una riqueza inmensa e incalculable de gloria.


Nos imaginan tristes, y estamos llenos de alegría; parecemos pobres, y enriquecemos a muchos; damos la impresión de no tener nada, y lo tenemos todo.


En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad,


Os echaba de menos, y además estaba triste sabiendo que os habíais enterado de su enfermedad.


¡Nosotros somos los verdaderos circuncisos! Nosotros que tributamos un culto nacido del Espíritu divino; nosotros que no hemos puesto en algo humano nuestra confianza, y, si de algo estamos orgullosos, es de Cristo Jesús.


Estad siempre alegres en el Señor. Otra vez os lo digo: estad alegres.


Por vuestra parte, seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo el mensaje con la alegría que produce el Espíritu Santo, a pesar de los muchos sufrimientos que se os derivaron.


Alegraos profundamente, hermanos, cuando os sintáis cercados por toda clase de dificultades.


El hermano de humilde condición debe sentirse orgulloso de la alta dignidad que Dios le concede.


Reconoced vuestra miseria; llorad y lamentaos: que la risa se os convierta en llanto, y en tristeza la alegría.


Porque más vale sufrir, si así lo quiere Dios, por hacer el bien, que por hacer el mal.


Se aproxima el final de todas las cosas. Sed, por tanto, juiciosos y sobrios, para que podáis dedicaros a la oración.


La fuente de todo bien está en Dios, que os ha llamado a compartir con Cristo su gloria eterna. Y Dios mismo, después de estos padecimientos que son al fin tan breves, os restablecerá, os confirmará, os fortalecerá y os colocará sobre una base inconmovible.


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