Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Salmos 116:16 - Biblia Nueva Traducción Viviente

16 Oh Señor, soy tu siervo; sí, soy tu siervo, nací en tu casa; me has liberado de mis cadenas.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; Tú has roto mis prisiones.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

16 ¡Mira, Señor, que soy tu servidor, tu servidor y el hijo de tu esclava: tú has roto mis cadenas!

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

16 Oh YHVH, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva, Tú desataste mis ataduras.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Ah Señor, que soy tu siervo, soy tu siervo, nacido de tu esclava, al que tú has desatado las cadenas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Oh Jehová, en verdad yo soy tu siervo; siervo tuyo soy e hijo de tu sierva: Tú desataste mis ataduras.

Ver Capítulo Copiar




Salmos 116:16
11 Referencias Cruzadas  

Señor, por amor a tu siervo y según tu voluntad, hiciste todas estas grandes cosas y las diste a conocer.


Da discernimiento a este siervo tuyo; entonces comprenderé tus leyes.


En tu amor inagotable, silencia a todos mis enemigos y destruye a todos mis adversarios, porque soy tu siervo.


Mírame y ten misericordia de mí. Dale tu fuerza a tu siervo; salva a este hijo de tu sierva.


El Espíritu del Señor Soberano está sobre mí, porque el Señor me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado para consolar a los de corazón quebrantado y a proclamar que los cautivos serán liberados y que los prisioneros serán puestos en libertad.


Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.


Pues anoche un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien sirvo estuvo a mi lado


pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna.


Yo, Santiago, esclavo de Dios y del Señor Jesucristo, escribo esta carta a las «doce tribus»: los creyentes judíos que están dispersos por el mundo. ¡Reciban mis saludos!


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos