Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Marcos 3:20 - Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Cierta vez, Jesús entró en una casa y las multitudes empezaron a juntarse nuevamente. Pronto ni él ni sus discípulos encontraron un momento para comer.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Vuelto a casa, se juntó otra vez tanta gente que ni siquiera podían comer.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

20 Llega° a una casa, y de nuevo se agolpa una multitud tal, que ellos no podían ni siquiera comer pan.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Vuelve a casa; y de nuevo se reúne tanta gente que ni siquiera podían comer.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y otra vez se agolpó la multitud, de manera que ellos ni aun podían comer pan.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 Después de esto, Jesús regresó a la casa. Y era tanta la gente que volvió a reunirse, que ni él ni sus discípulos podían siquiera comer.

Ver Capítulo Copiar




Marcos 3:20
10 Referencias Cruzadas  

Pero el hombre hizo correr la voz proclamando a todos lo que había sucedido. Como resultado, grandes multitudes pronto rodearon a Jesús, de modo que ya no pudo entrar abiertamente en ninguna ciudad. Tenía que quedarse en lugares apartados, pero aun así gente de todas partes seguía acudiendo a él.


Cuando Jesús regresó a Capernaúm varios días después, enseguida corrió la voz de que había vuelto a casa.


Judas Iscariote (quien después lo traicionó).


Jesús fue al lago con sus discípulos, y una gran multitud lo siguió. La gente llegaba de toda Galilea, Judea,


Jesús encargó a sus discípulos que prepararan una barca para que la multitud no lo apretujara.


Entonces Jesús les dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descansar un rato». Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían tiempo ni para comer.


Luego Jesús entró en una casa para alejarse de la multitud, y sus discípulos le preguntaron qué quiso decir con la parábola que acababa de emplear.


Más tarde, cuando Jesús quedó a solas en la casa con sus discípulos, ellos le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu maligno?


Cuando descendieron del monte, los discípulos se quedaron con Jesús en un amplio lugar llano, rodeados de muchos seguidores y de las multitudes. Había gente de toda Judea y Jerusalén, y de lugares tan al norte como las costas de Tiro y Sidón.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos