Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Malaquías 2:6 - Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Comunicaron al pueblo la verdad de las instrucciones que recibieron de mí. No mintieron ni estafaron; anduvieron conmigo y llevaron vidas buenas y justas e hicieron volver a muchas personas de sus vidas pecaminosas.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

6 El levita enseñaba la verdadera doctrina y nada perverso salía de sus labios; me servía, traía paz y justicia y apartaba a muchos del mal.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

6 La Ley de verdad estaba en su boca, y no había injusticia en sus labios. En paz y en rectitud anduvo conmigo, e hizo volver a muchos de su iniquidad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Enseñanza de verdad había en su boca y no había iniquidad en sus labios; en paz y rectitud caminaba conmigo y a muchos apartaba de la iniquidad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 Leví nunca engañó a la gente, sino que les enseñó la verdad; siempre vivió en armonía conmigo, y fue una persona tan honesta que a muchos los apartó de la maldad.

Ver Capítulo Copiar




Malaquías 2:6
27 Referencias Cruzadas  

Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: «Yo soy El-Shaddai, “Dios Todopoderoso”. Sírveme con fidelidad y lleva una vida intachable.


Este es el relato de Noé y su familia. Noé era un hombre justo, la única persona intachable que vivía en la tierra en ese tiempo, y anduvo en íntima comunión con Dios.


Tu justicia es eterna, y tus enseñanzas son totalmente ciertas.


Pero tú estás cerca, oh Señor, y todos tus mandatos son ciertos.


Los justos ofrecen buenos consejos; enseñan a diferenciar entre lo bueno y lo malo.


Miren a los que son buenos y honestos, porque a los que aman la paz les espera un futuro maravilloso.


Entonces demostrarás discernimiento, y tus labios expresarán lo que has aprendido.


Si hubieran estado en mi presencia y me hubieran escuchado, habrían hablado mis palabras y habrían hecho que mi pueblo se apartara de sus malos caminos y sus malas acciones.


Los sabios resplandecerán tan brillantes como el cielo y quienes conducen a muchos a la justicia brillarán como estrellas para siempre.


Mi pueblo está siendo destruido porque no me conoce. Así como ustedes, sacerdotes, se niegan a conocerme, yo me niego a reconocerlos como mis sacerdotes. Ya que olvidaron las leyes de su Dios, me olvidaré de bendecir a sus hijos.


Enviaron a algunos de sus discípulos, junto con los partidarios de Herodes, a buscarlo. —Maestro —dijeron—, sabemos lo honesto que eres. Enseñas con verdad el camino de Dios. Eres imparcial y no tienes favoritismos.


—Maestro —dijeron—, sabemos lo honesto que eres. Eres imparcial y no tienes favoritismos. Enseñas con verdad el camino de Dios. Ahora dinos, ¿es correcto que paguemos impuestos al César o no?


Zacarías y Elisabet eran justos a los ojos de Dios y cuidadosos en obedecer todos los mandamientos y las ordenanzas del Señor.


—Maestro —le dijeron—, sabemos que dices y enseñas lo que es correcto y no te dejas influir por lo que piensan otros. Enseñas con verdad el camino de Dios.


para que les abras los ojos, a fin de que pasen de la oscuridad a la luz, y del poder de Satanás a Dios. Entonces recibirán el perdón de sus pecados y se les dará un lugar entre el pueblo de Dios, el cual es apartado por la fe en mí”.


Ellos enseñan tus ordenanzas a Jacob y dan tus instrucciones a Israel. Ofrecen incienso delante de ti y presentan ofrendas quemadas enteras sobre el altar.


Moisés dijo lo siguiente sobre la tribu de Leví: «Oh Señor, has dado tu Urim y Tumim —el sorteo sagrado— a tus siervos fieles, los levitas. Los pusiste a prueba en Masá y luchaste con ellos en las aguas de Meriba.


Los levitas obedecieron tu palabra y cumplieron tu pacto. Fueron más leales a ti que a sus propios padres. Ignoraron a sus parientes y no reconocieron a sus propios hijos.


Ellos no han dicho mentiras y son intachables.


Ahora bien, los hijos de Elí eran unos sinvergüenzas que no le tenían respeto al Señor


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos