Levítico 5:6 - Biblia Nueva Traducción Viviente6 Entonces deberás llevarle al Señor como castigo por tu pecado una hembra del rebaño, ya sea una oveja o una cabra. Esta es una ofrenda por el pecado, con la cual el sacerdote te purificará de tu pecado y te hará justo ante el Señor. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19606 y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote le hará expiación por su pecado. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)6 Luego, como sacrificio de reparación por el pecado cometido, llevará a Yavé una hembra, oveja o cabra, y el sacerdote hará la expiación por dicho pecado y persona. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion6 y para expiación por su pecado cometido presentará ante YHVH una hembra del rebaño, sea oveja o cabra, como sacrificio por el pecado, y el sacerdote le hará expiación por su pecado. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19756 Entonces llevará a Yahveh, como expiación por el pecado que ha cometido, una hembra de ganado menor, oveja o cabra, como sacrificio por el pecado, y el sacerdote expiará por él el pecado cometido. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)6 y traerá a Jehová su ofrenda por la transgresión, por su pecado que ha cometido, una hembra del rebaño, una cordera o una cabra como ofrenda por el pecado; y el sacerdote le hará expiación por su pecado. Ver Capítulo |
Luego el hombre me dijo: «Estas habitaciones que dan al templo desde el norte y el sur son santas. Aquí es donde los sacerdotes que ofrezcan sacrificios al Señor comerán las ofrendas más santas. Ahora bien, dado que estas habitaciones son santas, se usarán para guardar las ofrendas sagradas: las ofrendas de grano, las ofrendas por el pecado y las ofrendas por la culpa.
Después deberá quitar toda la grasa de la oveja, tal como lo hace con la grasa de una oveja que se presenta como ofrenda de paz. Quemará la grasa sobre el altar encima de las ofrendas especiales presentadas al Señor. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a la persona de su pecado, la hará justa ante el Señor, y será perdonada.