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Isaías 59:8 - Biblia Nueva Traducción Viviente

8 No saben dónde encontrar paz o qué significa ser justo y bueno. Han trazado caminos torcidos y quienes los siguen no conocen un momento de paz.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 No conocen el camino de la paz y la justicia no se encuentra en sus empresas. Todo es chueco en sus caminos, y el que allí se mete no anda tranquilo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 No conocieron el camino de la paz, Ni hay justicia en sus pasos. Se abren veredas tortuosas; Cualquiera que ande en ellas, no conocerá la paz.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 La senda de la paz no la conocen, y no hay equidad en sus veredas; sus senderos se tuercen, todos los que los transitan desconocen la paz.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 No conocen camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 »No son gente de paz ni hay rectitud en sus acciones. Su conducta está torcida, y los que andan con ellos tampoco vivirán en paz».

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Isaías 59:8
20 Referencias Cruzadas  

Pero expulsa a los que recurren a caminos torcidos, oh Señor; llévatelos junto con aquellos que hacen el mal. ¡Que Israel tenga paz!


Estos hombres se alejan del camino correcto para andar por sendas tenebrosas.


Sus acciones son torcidas, y sus caminos son errados.


El culpable camina por un sendero torcido; el inocente anda por un camino recto.


Los intachables serán librados del peligro, pero los corruptos serán destruidos de repente.


Te guiará por sendas agradables; todos sus caminos dan satisfacción.


«Pero no hay paz para los malvados», dice el Señor.


La nación de Israel es la viña del Señor de los Ejércitos Celestiales. El pueblo de Judá es su agradable huerto. Él esperaba una cosecha de justicia, pero, en cambio, encontró opresión. Esperaba encontrar rectitud, pero, en cambio, oyó gritos de violencia.


Gruñimos como osos hambrientos; gemimos como el arrullo lastimero de las palomas. Buscamos la justicia, pero nunca llega; buscamos el rescate, pero está muy lejos de nosotros.


Por eso no hay justicia entre nosotros y no sabemos nada acerca de vivir con rectitud. Buscamos luz, pero solo encontramos oscuridad; buscamos cielos radiantes, pero caminamos en tinieblas.


Todo el día abrí mis brazos a un pueblo rebelde. Pero ellos siguen sus malos caminos y sus planes torcidos.


«Corran por todas las calles de Jerusalén —dice el Señor—. Busquen arriba y abajo; ¡busquen por toda la ciudad! Si encuentran aunque sea a una sola persona justa y honrada, no destruiré la ciudad.


»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes.


para dar luz a los que están en oscuridad y en sombra de muerte, y para guiarnos al camino de la paz».


No saben dónde encontrar paz».


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