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Isaías 44:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente

10 ¿Quién sino un tonto se haría su propio dios, un ídolo que no puede ayudarlo en nada?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 ¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 ¿Cómo se les ocurre fabricar un dios o fundir una estatua que de nada sirve?

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 ¿Quién ha moldeado un dios, o fundido un ídolo que para nada aprovecha?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Quien forma un dios, un ídolo funde que de nada sirve.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 ¿Quién formó un dios, o fundió una imagen tallada que para nada es de provecho?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 El que funde el metal para hacer una estatua y adorarla como un dios, pierde el tiempo.

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Isaías 44:10
12 Referencias Cruzadas  

Entonces, siguiendo la recomendación de sus consejeros, el rey hizo dos becerros de oro. Después dijo a la gente: «Para ustedes es muy complicado ir hasta Jerusalén a adorar. Miren, israelitas, ¡estos son los dioses que los sacaron de Egipto!».


Los ídolos de ellos no son más que objetos de plata y oro; manos humanas les dieron forma.


¿Se le puede comparar con un ídolo formado en un molde, revestido de oro y decorado con cadenas de plata?


Como ven, todos son objetos necios y sin ningún valor; sus ídolos son tan vacíos como el viento.


»Reúnanse y vengan, fugitivos de las naciones vecinas. ¡Qué necios son los que llevan consigo sus ídolos de madera y dirigen sus oraciones a dioses que no pueden salvarlos!


¡Sus dioses son como inútiles espantapájaros en un campo de pepinos! No pueden hablar y necesitan que los lleven en los brazos porque no pueden caminar. No tengan temor de semejantes dioses, porque no pueden hacerles ningún daño, tampoco ningún bien».


Señor, ¡tú eres mi fuerza y mi fortaleza, mi refugio en el día de aflicción! Las naciones del mundo entero vendrán a ti y te dirán: «Nuestros antepasados nos han dejado una herencia despreciable, porque rendían culto a ídolos inútiles.


El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro que medía veintisiete metros de altura y dos metros y medio de ancho y la levantó sobre la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia.


Nabucodonosor les preguntó: —¿Es cierto, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que ustedes se rehúsan a servir a mis dioses y a rendir culto a la estatua de oro que he levantado?


»¿De qué sirve un ídolo tallado por hombres o una imagen fundida que te engaña? ¡Qué necio es confiar en algo elaborado por tus propias manos, un dios que ni siquiera puede hablar!


Pero, como han visto y oído, este tal Pablo ha convencido a mucha gente al decirles que los dioses hechos a mano no son realmente dioses; y no solo lo ha hecho en Éfeso, ¡sino por toda la provincia!


Entonces, ¿qué acerca de comer carne ofrecida a ídolos? Pues sabemos que un ídolo no es en verdad un dios y que hay solo un Dios.


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