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Isaías 23:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Vengan, habitantes de Tarsis, arrasen la tierra como el Nilo en sus inundaciones, porque Tiro está indefensa.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Pasa cual río de tu tierra, oh hija de Tarsis, porque no tendrás ya más poder.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 ¡Ara el campo, ahora, hija de Tarsis, no hay más puerto!

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Vuelve° a tu tierra, oh hija de Tarsis, Que el puerto no existe más.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Atraviesa tu tierra, como el Nilo, hija de Tarsis; ya el puerto no existe.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Pasa cual río de tu tierra, oh hija de Tarsis; porque no tendrás ya más fortaleza.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 »¡Habitantes de Tiro, mejor dedíquense a la agricultura, porque el puerto está destruido y los barcos de Tarsis ya no vendrán!

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Isaías 23:10
11 Referencias Cruzadas  

Él derrama deshonra sobre los príncipes y desarma a los fuertes.


Dios me arma de fuerza y hace perfecto mi camino.


Toda la vegetación en las orillas del río y todos los sembrados en sus riberas se secarán y se los llevará el viento.


El Señor extendió su mano sobre el mar y sacudió los reinos de la tierra. Él se ha pronunciado contra Fenicia; ordenó que fueran destruidas sus fortalezas.


¡Giman ustedes, barcos de Tarsis, porque su puerto está destruido!


El Señor de los Ejércitos Celestiales lo hizo para destruir tu orgullo y dejar por el suelo a toda la nobleza de la tierra.


La bella Jerusalén ha sido despojada de toda su majestad. Sus príncipes son como venados hambrientos en busca de pastos. Están demasiado débiles para huir del enemigo que los persigue.


Ahora las tierras costeras tiemblan de miedo por tu caída. Decaen las islas a medida que desapareces.


Derrocaré los tronos reales y destruiré el poder de los reinos de las naciones. Volcaré sus carros de guerra, los caballos caerán y los jinetes se matarán unos a otros.


Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.


Entonces Saúl cayó al suelo cuan largo era, paralizado por el miedo a causa de las palabras de Samuel. También estaba desfallecido de hambre, porque no había comido nada en todo el día ni en toda la noche.


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