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Génesis 24:8 - Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Si ella no está dispuesta a regresar contigo, entonces quedarás libre de este juramento que haces conmigo; pero bajo ninguna circunstancia, llevarás a mi hijo allí.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este juramento. Pero en ningún caso llevarás para allá a mi hijo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Y si la mujer no consiente en venir tras de ti, entonces quedarás desligado° de éste, mi juramento, pero no hagas volver a mi hijo allá.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Si la mujer no quiere seguirte, quedarás desligado de este juramento; pero de ningún modo harás volver allá a mi hijo'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y si la mujer no quiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 Si ella no quiere venir contigo, quedarás libre de tu juramento. ¡Pero de ningún modo permitiré que te lleves a mi hijo!

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Génesis 24:8
8 Referencias Cruzadas  

Entonces habrás cumplido tu obligación; pero si vas a mis parientes y ellos se niegan a dejarla ir contigo, quedarás libre de mi juramento”.


Sin embargo, si su padre, el día que se entera, se niega a darle permiso para que cumpla el voto o la promesa, quedarán anulados todos sus votos y todas sus promesas. El Señor la perdonará porque su padre no le permitió cumplirlos.


Sin embargo, si su marido se niega a aceptar su voto o promesa impulsiva el día que se entera, sus compromisos quedarán anulados y el Señor la perdonará.


y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.


Esteban dio la siguiente respuesta: —Hermanos y padres, escúchenme. Nuestro glorioso Dios se le apareció a nuestro antepasado Abraham en Mesopotamia antes de que él se estableciera en Harán.


Lo que tenemos que hacer es dejarlos con vida, porque el enojo divino caería sobre nosotros si no cumpliéramos nuestro juramento.


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