Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Deuteronomio 3:26 - Biblia Nueva Traducción Viviente

26 »Pero el Señor estaba enojado conmigo por culpa de ustedes y no quiso escucharme. “¡Ya basta! —exclamó—. Ni una sola palabra más sobre ese asunto.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Basta, no me hables más de este asunto.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

26 Pero Yavé se había enojado conmigo por culpa de ustedes y no me escuchó, antes bien me dijo: 'Basta ya, no me hables más de eso,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

26 Pero YHVH se mostró disgustado contra mí por causa de vosotros, y no me escuchó; y me dijo YHVH: ¡Basta, no hablemos más de este asunto!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

26 Pero, por vuestra culpa, Yahveh se irritó contra mí y no me escuchó, sino que me dijo: '¡Basta ya! No me vuelvas a hablar más de eso.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

26 Pero Jehová estaba enojado conmigo por causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Bástate, no me hables más de este asunto.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

26-27 »Pero por culpa de ustedes Dios se enojó conmigo, y no me dejó cruzar el río. Al contrario, me prohibió seguir insistiendo. Solo me permitió subir a lo alto del monte Pisgá, para ver desde allí todo ese territorio.

Ver Capítulo Copiar




Deuteronomio 3:26
15 Referencias Cruzadas  

«Ve y dile a mi siervo David: “Esto ha declarado el Señor: no serás tú el que construya una casa en la que yo viva.


Jesús les respondió: —¡No saben lo que piden! ¿Acaso pueden beber de la copa amarga de sufrimiento que yo estoy a punto de beber? —Claro que sí —contestaron ellos—, ¡podemos!


Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».


En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara.


»Además, el Señor se enojó conmigo por culpa de ustedes. Me dijo: “Moisés, ¡tú tampoco entrarás en la Tierra Prometida!


dijo: «Ya tengo ciento veinte años y no puedo seguir guiándote. El Señor me dijo: “No cruzarás el río Jordán”.


Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Esta es la tierra que le prometí bajo juramento a Abraham, a Isaac y a Jacob cuando dije: “La daré a tus descendientes”. Ahora te he permitido verla con tus propios ojos, pero no entrarás en ella».


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos