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Deuteronomio 24:15 - Biblia Nueva Traducción Viviente

15 Debes pagarles lo que les corresponde al final del día, antes de que caiga el sol, porque son pobres y cuentan con esa paga para vivir. De lo contrario, ellos podrían clamar al Señor en tu contra, y tú serías culpable de pecado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

15 En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

15 Le pagarás cada día, antes de la puesta del sol, porque es pobre y está pendiente de su salario. No sea que clame a Yavé contra ti, pues tú cargarías con un pecado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

15 En su día le darás su jornal, y el sol no ha de ponerse sobre éste sin dárselo, pues él es pobre y tiene puesto su corazón en ello, no sea que clame contra ti a YHVH, y llegue a ser pecado en ti.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

15 Le darás cada día su salario y no dejarás que se ponga el sol sobre esta deuda, pues él es pobre y con ansia lo desea. Así no clamará contra ti a Yahveh y no cargarás con un pecado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

15 En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado.

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Deuteronomio 24:15
22 Referencias Cruzadas  

»Si he sido injusto con mis siervos o con mis siervas cuando me han presentado sus quejas,


»Si mi tierra me acusa y todos sus surcos claman juntos contra mí,


Hacen que los pobres clamen, y esto atrae la atención de Dios; él oye los clamores de los necesitados.


»La gente clama al ser oprimida; gime bajo el peso de los poderosos.


como la de un trabajador que anhela estar bajo la sombra, como la de un sirviente que espera cobrar su sueldo.


Solo los de manos limpias y corazón puro, que no rinden culto a ídolos y nunca dicen mentiras.


Oh Señor, te entrego mi vida.


Dame felicidad, oh Señor, pues a ti me entrego.


La nación de Israel es la viña del Señor de los Ejércitos Celestiales. El pueblo de Judá es su agradable huerto. Él esperaba una cosecha de justicia, pero, en cambio, encontró opresión. Esperaba encontrar rectitud, pero, en cambio, oyó gritos de violencia.


Y el Señor dice: «¡Qué aflicción le espera a Joacim, que edifica su palacio con trabajo forzado! Construye las paredes a base de injusticia, porque obliga a sus vecinos a trabajar, y no les paga por su trabajo.


»No defraudes ni le robes a tu prójimo. »No retengas hasta el día siguiente el salario de tus obreros contratados.


»Si alguno de tus hermanos israelitas se empobrece y no puede sostenerse a sí mismo, ayúdalo como lo harías con un extranjero o un residente temporal y permítele vivir contigo.


»En ese día, yo los pondré a juicio. Estoy ansioso por dar testimonio contra todos los hechiceros, los adúlteros y los mentirosos. Declararé en contra de los que estafan a sus empleados con sus sueldos, de los que oprimen a viudas y huérfanos o privan de justicia a los extranjeros que viven entre ustedes, porque gente que hace estas cosas no me teme», dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.


»Aquella noche, le dijo al capataz que llamara a los trabajadores y les pagara, comenzando por los últimos que había contratado.


pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; no estafes a nadie; honra a tu padre y a tu madre”.


No seas mezquino ni le niegues un préstamo a alguien por el hecho de que se acerca el año para anular las deudas. Si te niegas a dar el préstamo, y la persona con necesidad clama al Señor, serás culpable de pecado.


Pues la Escritura dice: «No le pongas bozal al buey para impedirle que coma mientras trilla el grano». Y dice también: «¡Los que trabajan merecen recibir su salario!».


Así que ¡escuchen! Oigan las protestas de los obreros del campo a quienes estafaron con el salario. Los reclamos de quienes les cosechan sus campos han llegado a los oídos del Señor de los Ejércitos Celestiales.


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