Deuteronomio 11:2 - Biblia Nueva Traducción Viviente2 Ten en cuenta que no dirijo estas palabras a tus hijos, los cuales nunca conocieron la disciplina del Señor tu Dios, ni vieron su grandeza, ni su mano fuerte, ni su brazo poderoso. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19602 Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)2 Ustedes a quienes me dirijo me entienden; tal vez sea más difícil para sus hijos que no habrán conocido ni visto las lecciones que dio Yavé con su mano firme y sus grandes golpes, Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion2 Considerad hoy (porque no es con vuestros hijos, que no los han conocido ni los han visto) la corrección de YHVH vuestro Dios: su grandeza, su mano fuerte y su brazo extendido, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19752 Reconoced hoy lo que vuestros hijos no experimentaron ni vieron, la lección de Yahveh, vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, su brazo tenso, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)2 Y comprended hoy; porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano fuerte, y su brazo extendido, Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual2-4 Aprendan hoy la lección que Dios les ha dado al disciplinarlos, lección que aún no han recibido sus hijos. Acuérdense de que en Egipto Dios demostró su gran poder y realizó grandes milagros, cuando envió terribles castigos contra el rey y su país. Los egipcios los perseguían a ustedes por en medio del Mar de los Juncos, pero Dios cerró las aguas y los destruyó por completo: ¡los hundió en el mar con todos sus caballos y carros de guerra! Ver Capítulo |
¿Existe algún otro dios que se haya atrevido a sacar a una nación de otra nación y hacerla suya con mano fuerte y brazo poderoso por medio de pruebas, señales asombrosas, milagros, guerras, y hechos aterradores? Eso fue precisamente lo que el Señor tu Dios hizo por ti en Egipto, frente a tus propios ojos.
Acuérdate de los tremendos horrores que el Señor tu Dios envió contra ellos. ¡Tú lo viste todo con tus propios ojos! Y recuerda las señales milagrosas y las maravillas, y la mano fuerte y el brazo poderoso con que él te sacó de Egipto. El Señor tu Dios usará ese mismo poder contra toda la gente a la que tú temes.