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Daniel 3:6 - Biblia Nueva Traducción Viviente

6 ¡Cualquiera que se rehúse a obedecer será arrojado inmediatamente a un horno ardiente!».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Aquel que no se postre en tierra ni la adore, será echado inmediatamente a un horno ardiente'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 ¡El que no se postre en adoración, en la misma hora será arrojado dentro de un horno de fuego abrasador!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 El que no se postre y no la adore, será arrojado al instante a un horno de fuego ardiente'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 y cualquiera que no se postre y adore, en la misma hora será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 Quien no se incline para adorar a la estatua, será arrojado de inmediato a un horno encendido».

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Daniel 3:6
20 Referencias Cruzadas  

Miró al otro lado de la llanura, hacia Sodoma y Gomorra, y vio que subían columnas de humo desde las ciudades como si fuera el humo de un horno.


No te inclines ante ellos ni les rindas culto, porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. Extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación.


Luego toma lo que queda y hace su dios: ¡un ídolo tallado! Cae de rodillas ante el ídolo, le rinde culto y le reza. «¡Rescátame! —le dice—. ¡Tú eres mi dios!».


Su horrible final será conocido por todos, entonces cuando los desterrados judíos quieran maldecir a alguien, dirán: ‘¡Que el Señor te haga como a Sedequías y a Acab, a quienes el rey de Babilonia quemó vivos!’.


Pero el rey respondió a los astrólogos: —Les digo esto en serio. Si no me dicen lo que soñé y lo que significa, ¡los haré despedazar y convertiré sus casas en un montón de escombros!


Ese decreto también establece que quienes se rehúsen a obedecer serán arrojados dentro de un horno ardiente.


Les daré una oportunidad más para inclinarse y rendir culto a la estatua que he hecho cuando oigan el sonido de los instrumentos musicales. Sin embargo, si se niegan, serán inmediatamente arrojados al horno ardiente y entonces, ¿qué dios podrá rescatarlos de mi poder?


Así que los ataron y los arrojaron al horno, totalmente vestidos con sus pantalones, turbantes, túnicas y demás ropas.


Así que al sonido de los instrumentos musicales, toda la gente, de cualquier raza, nación o lengua, se inclinó rostro en tierra y rindió culto a la estatua de oro que había levantado el rey Nabucodonosor.


Lo hizo tan poderoso que gente de toda raza, nación y lengua temblaba de temor ante él. El rey mataba a quienes quería matar y perdonaba a quienes quería perdonar; honraba a quienes quería honrar y humillaba a quienes quería humillar.


Todos nosotros —administradores, autoridades, altos funcionarios, asesores y gobernadores— nos hemos puesto de acuerdo en que el rey apruebe una ley que se haga cumplir estrictamente. Ordene usted que, en los próximos treinta días, todo aquel que ore a quien sea, divino o humano —excepto a usted, su majestad—, sea arrojado al foso de los leones.


Y los ángeles los arrojarán al horno ardiente, donde habrá llanto y rechinar de dientes.


y arrojarán a los malos en el horno ardiente, donde habrá llanto y rechinar de dientes.


—Te daré todo esto —dijo— si te arrodillas y me adoras.


Así que envió de inmediato a un verdugo a la prisión para que le cortara la cabeza a Juan y luego se la trajera. El soldado decapitó a Juan en la prisión,


El humo de su tormento subirá por siempre jamás, y no tendrán alivio ni de día ni de noche, porque adoraron a la bestia y a su estatua y aceptaron la marca de su nombre».


Cuando lo abrió, salió humo como si fuera de un gran horno, y la luz del sol y el aire se oscurecieron debido al humo.


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