Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 41:7 - Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Pero apenas llegaron al centro de la ciudad, Ismael, ayudado por sus hombres, los degolló y los echó al fondo de un estanque.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Y cuando llegaron dentro de la ciudad, Ismael hijo de Netanías los degolló, y los echó dentro de una cisterna, él y los hombres que con él estaban.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

7 En cuanto entraron a la ciudad, Ismael y sus hombres los mataron a todos, menos a diez, y echaron sus cuerpos en una cisterna.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

7 Pero al llegar ellos dentro de la ciudad, Ismael ben Netanías los degolló, y apoyado por sus hombres, los echó dentro de una cisterna.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Cuando llegaron al centro de la ciudad, Ismael, hijo de Netanías, y los hombres que estaban con él los degollaron y los arrojaron al fondo de la cisterna.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y fue que cuando llegaron al medio de la ciudad, Ismael, hijo de Netanías los degolló, y los echó dentro de un pozo, él y los hombres que con él estaban.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7-9 Pero antes de que llegaran al centro de la ciudad, Ismael y sus hombres comenzaron a matarlos, y los iban arrojando en un pozo seco. Ese pozo había sido construido por el rey Asá de Judá, para defenderse de los ataques del rey Baasá de Israel. En ese mismo pozo habían arrojado el cadáver de Guedalías. El pozo ya se estaba llenando de cadáveres, cuando diez de los ochenta hombres le rogaron a Ismael: —¡No nos mates! ¡En el campo tenemos escondido mucho trigo, cebada, aceite y miel! Ismael los dejó con vida,

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 41:7
11 Referencias Cruzadas  

Pecaj, hijo de Remalías, su escudero, conspiró contra él y lo asesinó en Samaría en la torre del palacio real. Había contratado a cincuenta hombres de Galaad para asesinar al rey y reinar en su lugar.


Tú, oh Dios, los echarás al pozo de la muerte; los hombres sanguinarios y embusteros, no llegarán a la mitad de su vida; pero yo confío en ti.


¡Mira cómo sus pies corren hacia el mal, cuán rápidamente han derramado sangre!


pero tú has sido echado a la fosa común, como una basura que molesta, como un cadáver pisoteado, cubierto de gente masacrada, de degollados por la espada.


Con sus pies corren al mal y se apresuran en derramar la sangre inocente. Sus proyectos son proyectos asesinos, por donde pasan, sólo dejan ruina y calamidades.


Tus jefes se comportan en el país como lobos que desgarran una presa, que derraman sangre y condenan a muerte a la gente para sacar algún provecho.


Corren a donde puedan derramar sangre.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos