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Levítico 22:11 - La Torah

11 Pero si un sacerdote con su dinero compra una persona, ésta podrá comer de las cosas sagradas; y también el siervo nacido en la casa: ambos pueden comer del pan del sacerdote.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Mas cuando el sacerdote comprare algún esclavo por dinero, este podrá comer de ella, así como también el nacido en su casa podrá comer de su alimento.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Sin embargo, si el sacerdote compra un esclavo, ese esclavo podrá comer de las ofrendas sagradas; y si sus esclavos tienen hijos, ellos también podrán comer de esas ofrendas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Pero si un sacerdote adquiere un esclavo comprándolo, éste podrá comer de las cosas sagradas y también los que han nacido en su casa comerán de su alimento.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Pero si el sacerdote compra una persona con su dinero, ésta comerá de ello, y el nacido en su casa comerá de su pan.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Pero si el sacerdote compra con dinero a una persona, ésta podrá comerla, lo mismo que los esclavos nacidos en su casa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Mas si el sacerdote comprare un alma con su dinero, esta comerá de ella, y el nacido en su casa; estos comerán de su alimento.

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Levítico 22:11
7 Referencias Cruzadas  

Tomó Abram a Saray, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, con toda la hacienda que habían logrado, y el personal que habían adquirido en Jarán, y salieron para dirigirse a Canaán. Llegaron a Canaán,


Deben ser circuncidados el nacido en tu casa y el comprado con tu dinero, de modo que mi alianza esté en vuestra carne como alianza eterna.


Todo siervo, comprado por dinero, a quien hayas circuncidado, podrá comerla.


Sin embargo, podrá comer el alimento de su Di-s, las cosas sacratísimas, y las sagradas;


La hija de un sacerdote, casada con un laico, no podrá comer de la ofrenda reservada de las cosas sagradas.


Esto es lo que será tuyo de las cosas sacratísimas, del manjar que se abrasa: todas las ofrendas que me restituyan los israelitas, como oblación, como sacrificio por el pecado, o como sacrificio de reparación, son sacratísimas: serán para ti y para tus hijos.


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