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Jeremías 9:9 - Biblia Dios habla hoy

9 9 (8) ¿Y no los he de castigar por estas cosas? ¿No he de darle su merecido a un pueblo así? Yo, el Señor, lo afirmo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 ¿No los he de castigar por estas cosas? dice Jehová. De tal nación, ¿no se vengará mi alma?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 ¿No habría de castigarlos por eso? —dice el Señor—. ¿No habría de tomar venganza contra semejante nación?».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Lancen por los montes gemidos y lamentos, y un canto fúnebre por el pasto del desierto, porque ha sido quemado, y nadie pasa por allí, ni se oyen los mugidos del ganado. Desde los pájaros del cielo hasta las bestias, todas han huido, han desaparecido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 ¿Y no he de visitar por estas cosas? dice YHVH; De semejante nación, ¿no se vengará mi alma?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Entonad en los montes llanto y lamento, y en los pastizales de la estepa una elegía, pues están abrasados, sin que nadie pase, y ya no se oye el mugir del ganado; desde las aves del cielo hasta las fieras todas huyeron, se han ido.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 ¿No habré de castigarles por estas cosas? dice Jehová. ¿No ha de vengarse mi alma de una nación como esta?

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Jeremías 9:9
12 Referencias Cruzadas  

Por eso, el Señor todopoderoso, el Poderoso de Israel, afirma: «¡Basta! Yo ajustaré las cuentas a mis enemigos. Me vengaré de ellos.


¿Qué harán ustedes cuando tengan que rendir cuentas, cuando vean venir de lejos el castigo? ¿A quién acudirán pidiendo ayuda? ¿En dónde dejarán sus riquezas?


«Israel, tú prefieres dar culto a las piedras lisas del arroyo, pues allí tienes un lugar destinado para ti. A ellas les has derramado ofrendas de vino, les has ofrecido cereales. ¿Y después de todo esto voy a sentirme contento?


Lo dejaron desierto y desolado, y yo lo veo lamentarse. Todo el país está desierto, pero a nadie le preocupa.


¿Hasta cuándo va a estar seca la tierra y marchita la hierba de los campos? Los animales y las aves se están muriendo por la maldad de los habitantes del país, que piensan que no ves lo que ellos hacen.


Miré y ya no había ningún hombre, y todas las aves se habían escapado.


¿No los he de castigar por estas cosas? ¿No he de dar su merecido a gente así? Yo, el Señor, lo afirmo.


¿Y no los he de castigar por estas cosas? ¿No he de dar su merecido a un pueblo así?


Por eso, el país está de luto; se quedan sin fuerzas los que viven en él; y con los animales salvajes y las aves mueren también los peces del mar.


¡A ti clamo, Señor, pues el fuego ha quemado la hierba del desierto y los árboles del campo!


Oigan mis palabras, israelitas; escuchen el lamento que entono contra ustedes:


La bella y pura Israel ha caído; cayó para no levantarse más. Quedó tendida sobre su propio suelo, y no hay quien la levante.


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