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Éxodo 16:15 - Biblia Dios habla hoy

15 Como los israelitas no sabían lo que era, al verlo se decían unos a otros: «¿Y esto qué es?» Y Moisés les dijo: —Este es el pan que el Señor les da como alimento.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

15 Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

15 Los israelitas quedaron perplejos al ver eso y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto?», porque no tenían idea de lo que era. Entonces Moisés les dijo: «Este es el pan que el Señor les da para comer.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

15 Cuando los israelitas vieron esto, se dijeron unos a otros: 'Manha', o sea: '¿Qué es esto?' Pues no sabían lo que era. Y Moisés les dijo: 'Este es el pan que Yavé les da para comer.

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La Biblia Textual 3a Edicion

15 Cuando la vieron los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?,° pues no sabían qué era eso. Entonces Moisés les dijo: Esto es el pan que YHVH os da para comer.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

15 Cuando los israelitas lo vieron, se dijeron unos a otros: '¿Qué es esto?'. Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: 'Es el pan que os ha dado Yahveh para comer.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

15 Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer.

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Éxodo 16:15
19 Referencias Cruzadas  

Les diste además pan del cielo para saciar su hambre y agua de la roca para apagar su sed. Luego les dijiste que entraran a ocupar el país que les habías prometido.


Además les diste de tu buen espíritu para instruirlos; jamás les faltó de la boca el maná que les enviabas, y les diste agua para calmar su sed.


Pidieron comida, y les mandó codornices, y con pan del cielo los dejó satisfechos.


¡hizo llover sobre su pueblo el maná, trigo del cielo, para que comieran!


Los israelitas llamaron maná a lo que recogían. Era blanco, como semilla de cilantro, y dulce como hojuelas con miel.


A Aarón le dijo: —Toma una canasta, y pon en ella unos dos litros de maná. Ponla después en la presencia del Señor, y que se guarde para los descendientes de ustedes.


Entonces el Señor le dijo a Moisés: —Voy a hacer que les llueva comida del cielo. La gente deberá salir cada día, y recogerá solo lo necesario para ese día. Quiero ver quién obedece mis instrucciones y quién no.


«Vengan a comer de mi pan y a beber del vino que he preparado.,


y empezó a hablar contra Dios y contra Moisés. Decían: —¿Para qué nos sacaron ustedes de Egipto? ¿Para hacernos morir en el desierto? No tenemos ni agua ni comida. ¡Ya estamos cansados de esta comida miserable!


Porque todas estas cosas son las que preocupan a la gente del mundo, pero ustedes tienen un Padre que ya sabe que las necesitan.


Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, y a pesar de ello murieron;


Hablo del pan que ha bajado del cielo. Este pan no es como el maná que comieron los antepasados de ustedes, que a pesar de haberlo comido murieron; el que come de este pan, vivirá para siempre.


Igualmente, todos ellos comieron el mismo alimento espiritual


y en el desierto los alimentó con maná, comida que los antepasados de ustedes no habían conocido, para humillarlos y ponerlos a prueba, y para bien de ustedes al fin de cuentas.


Y aunque los hizo sufrir y pasar hambre, después los alimentó con maná, comida que ni ustedes ni sus antepasados habían conocido, para hacerles saber que no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de los labios del Señor.


allí había un altar de oro para quemar el incienso, y el arca de la alianza cubierto de oro por todos lados. En el arca había una jarra de oro que contenía el maná, y también estaban el bastón de Aarón, que había retoñado, y las tablas de la alianza.


Desde entonces no volvió a haber maná, así que los israelitas se alimentaron aquel año de lo que producía la tierra de Canaán.


¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! A los que salgan vencedores les daré a comer del maná que está escondido; y les daré también una piedra blanca, en la que está escrito un nombre nuevo que nadie conoce sino quien lo recibe.”


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