Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Corintios 1:10 - Biblia Dios habla hoy

10 Y Dios nos libró y nos librará de tan gran peligro de muerte. Confiamos en que seguirá librándonos,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Efectivamente él nos rescató del peligro mortal y volverá a hacerlo de nuevo. Hemos depositado nuestra confianza en Dios, y él seguirá rescatándonos,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

10 El nos libró de ese peligro de muerte tan grande, y nos seguirá protegiendo. En él hemos puesto nuestra esperanza y seguirá amparándonos,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

10 el cual nos libró de tan gran muerte, y nos librará;° en quien hemos esperado, y aún nos librará;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Él nos libró de una muerte tan segura y nos librará. En Él hemos puesto la esperanza de que nos seguirá librando.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 el cual nos libró, y nos libra; y en quien confiamos que aún nos librará de tan grande muerte;

Ver Capítulo Copiar




2 Corintios 1:10
14 Referencias Cruzadas  

19 (20) El hombre honrado pasa por muchos males, pero el Señor lo libra de todos ellos.


«Óiganme, descendientes de Jacob, todos los que quedan del pueblo de Israel: Yo he cargado con ustedes desde antes que nacieran; yo los he llevado en brazos,


Nuestro Dios, a quien adoramos, puede librarnos de las llamas del horno y de todo el mal que Su Majestad quiere hacernos, y nos librará.


16 (17) Entonces el rey ordenó que trajeran a Daniel y lo echaran al foso de los leones. Pero antes que se cumpliera la sentencia, el rey le dijo a Daniel: —¡Que tu Dios, a quien sirves con tanta fidelidad, te salve!


Por este motivo, los judíos me arrestaron en el templo y quisieron matarme.


Pidan a Dios que me libre de los incrédulos que hay en Judea, y que la ayuda que llevo a los hermanos de Jerusalén sea bien recibida,


Nos sentíamos como condenados a muerte. Pero esto sirvió para enseñarnos a no confiar en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos.


Nos tratan como a desconocidos, a pesar de que somos bien conocidos. Estamos medio muertos, pero seguimos viviendo; nos castigan, pero no nos matan.


Por eso mismo trabajamos y luchamos, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos, especialmente de los que creen.


Pero el Señor sí me ayudó y me dio fuerzas, de modo que pude llevar a cabo la predicación del mensaje de salvación y hacer que lo oyeran todos los paganos. Así el Señor me libró de la boca del león,


El Señor sabe librar de la prueba a los que viven entregados a él, y sabe tener a los malos bajo castigo para el día del juicio.


El Señor, que me ha librado de las garras del león y del oso, también me librará de las manos de este filisteo. Entonces Saúl le dijo: —Anda, pues, y que el Señor te acompañe.


Después tomó Samuel una piedra y la colocó entre Mispá y Sen, y la llamó Eben-ézer, pues dijo: «Hasta ahora el Señor nos ha ayudado.»


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos