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Isaías 65:5 - Biblia de Jerusalen

5 los que dicen: «Quédate ahí, no te llegues a mí, que te santificaría.» Estos son humo en mi nariz, fuego que abrasa siempre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú; estos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Sin embargo, se dicen unos a otros: “¡No te acerques demasiado, porque me contaminarás! ¡Yo soy más santo que tú!”. Ese pueblo es un hedor para mi nariz, un olor irritante que nunca desaparece.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Dicen: 'Párate, no te acerques, que puedo pegarte la santidad. Todo esto me molesta las narices como el humo de un incendio que no se apaga.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Que dicen: ¡Retírate! ¡No te acerques, que estoy consagrado! Éstos hacen humear mi ira como fuego que arde todo el día.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Los que dicen: '¡Quédate ahí, no te acerques a mí que te santificaría!'. Éstos son humo que excita mi cólera, fuego que arde todo el día.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú. Estos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

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Isaías 65:5
17 Referencias Cruzadas  

Vinagre para los dientes y humo para los ojos: así es el perezoso para quien lo envía.


Yahveh abomina al de corazón altivo, de cierto no quedará impune.


gente que se cree pura y no está limpia de su mancha,


Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?»


y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos.»


Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?»


Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora.»


Yahveh le separará de todas las tribus de Israel, para su desgracia, conforme a todas las imprecaciones de la alianza escrita en el libro de esta Ley.


Más aún, da una gracia mayor; por eso dice:=Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.=


De igual manera, jóvenes, sed sumisos a los ancianos; revestíos todos de humildad en vuestras mutuas relaciones, pues=Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.=


Estos son los que crean divisiones, viven una vida sólo natural sin tener el espíritu.


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