1 Del director; con instrumentos de cuerda. Salmo. De David. 2 Al invocarte atiéndeme, oh Dios, mi liberador. Tú eres quien me alivia en las angustias: apiádate y escucha mi plegaria. 3 ¿Hasta cuándo, hijos de hombre, mi honor es deshonor, vuestro amor va a lo vacío; vuestra búsqueda al engaño? Selah 4 Sabed que el Señor distingue a sus amados, que él me escucha al invocarle. 5 Temblad y no pequéis, meditad en vuestros lechos en silencio; Selah 6 ofreced ofrendas justas y confiad en el Señor. 7 Muchos son los que dicen: '¿Quién nos dará a ver la dicha?' Levanta, tú, Señor, ante nosotros la luz de tu presencia. 8 Tu produces en mí más alegría que la suya, cuando abundan en su trigo y en su mosto. |
Copyright © Serafín de Ausejo 1975.