1 Juan 1:3 - Biblia Septuaginta al Español lo que hemos visto y oído, os anunciamos a vosotros; para que también vosotros comunión tengáis con nosotros; —y asimismo nuestra unión(a) con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Biblia Nueva Traducción Viviente Les anunciamos lo que nosotros mismos hemos visto y oído, para que ustedes tengan comunión con nosotros; y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. Biblia Católica (Latinoamericana) Lo que hemos visto y oído se lo anunciamos también a ustedes para que estén en comunión con nosotros, pues nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. La Biblia Textual 3a Edicion Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo, Jesús el Mesías. Biblia Serafín de Ausejo 1975 lo que hemos visto y oído os lo anunciamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros. Pues nosotros, en efecto, tenemos comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. |
anunciando el precepto del Señor. El Señor díjome: «Hijo mío eres tú: yo hoy te he engendrado;
Y dejaré sobre ellos señal; y enviaré de entre ellos salvados a las gentes; a Tarsis(e) , y Fud(f) , y Lud(g) , y Mosoc(h) , y a Tobel(i) , y a la Hélada y las islas las lejanas; los que no han oído mi nombre, ni visto mi gloria; y anunciarán mi gloria en las gentes.
Y será: si fueres con nosotros y sobreviniere todo aquel bien que nos hará Señor, bien te haremos».
Y ya no estoy en el mundo, y ellos en el mundo están; y yo a ti vengo. Padre santo, guárdales en tu nombre los que me has dado, para que sean uno, así como nosotros.
para que todos uno sean así como, tú, Padre, en mí y yo en ti, para que también ellos en nosotros estén; para que el mundo crea que tú me has enviado.
Padre justo, y el mundo no te ha conocido; mas yo te he conocido, y ellos han conocido que tú me has enviado;
Y ésta es la eterna vida: que conozcan a ti, el solo, verdadero Dios, y al que enviaste: Jesucristo.
Y el que ha visto, ha testimoniado, y verdadero es su testimonio; y aquél sabe que lo verdadero dice, para que también vosotros creáis.
Y nosotros os evangelizamos la a los padres promesa hecha; porque ésta Dios ha cumplido a los hijos de ellos: a nosotros, resucitando a Jesús;
Mirad, despreciadores y admirad y desvaneceos; pues obra obro yo en los días vuestros; obra que no creeréis, no, si alguien os refiriere».
y estaban perseverando en la doctrina de los apóstoles y en la comunicación(h) , y la fracción del pan y las oraciones.
Pues plúgoles, y son deudores de ellos; pues, si en lo espiritual de ellos han comunicado las gentes, deben también en lo carnal ministrarles.
Y, por él, vosotros sois en Cristo Jesús; quien ha sido hecho sabiduría nuestra por Dios, y justicia, y santificación, y redención;
¡Fiel Dios, por quien elegidos habéis sido para comunión de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor!
Y os noto, hermanos, el Evangelio que os he evangelizado; que también recibisteis; en que también perseveráis;
el ser las gentes coherederas, y concorpóreas y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por el Evangelio;
según es justo que yo esto sienta por todos vosotros; por tener yo, en mi corazón, a vosotros, que, y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del Evangelio, copartícipes de mi gracia todos vosotros sois.
Si, pues,(a) alguna consolación en Cristo; si algún lenitivo de caridad; si alguna comunión de espíritu; si algunas entrañas y conmiseraciones;
para conocerle y la virtud de su resurrección y la comunión de sus padecimientos, configurado con su muerte;
quien nos libró de la potestad de las tinieblas y trasladó al reino del Hijo del amor suyo;
y a aguardar al Hijo suyo de los cielos; al que resucitó de los muertos; a Jesús, al que nos salva de la ira, la que viene.
Pero, los que fieles tienen amos, no menosprecien, porque hermanos son; sino más bien sirvan, porque fieles son y amados los que el beneficio reciben. Esto enseña tú y exhorta.
diciendo: (Sl. 21,23) . Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la iglesia te himnaré.
Por donde, hermanos santos del llamamiento celestial partícipes, considerad al apóstol y sumo pontífice de nuestra confesión Jesús;
Pues partícipes del Cristo hemos sido hechos, con tal que el principio de su fundamento(h) , hasta el fin, firme retuviéremos;
A los ancianos, pues, a los entre vosotros exhorto, el coanciano y testigo de los de Cristo padecimientos; el también, de la que se ha revelar, gloria partícipe:
Pues no de ingeniosas fábulas en pos siguiendo, os hemos manifestado de nuestro Señor Jesucristo virtud y parusia; sino espectadores hechos de la de aquél majestad.
Lo que era desde el principio: lo que hemos oído; lo que hemos visto con nuestros ojos; lo que hemos mirado y nuestras manos han palpado, acerca del Verbo de la vida;
Y éste es el anuncio, que hemos oído de él y os anunciamos: que Dios luz es y tinieblas en él no hay ningunas.
pero, si en la luz andamos, como él está en la luz, comunión tenemos entre nosotros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, purifícanos de todo pecado.