Estas son las generaciones de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, en el día que Jehová Dios hizo tierra y cielos.
Génesis 1:3 - Biblia Version Moderna (1929) Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Dios dijo: «Que haya luz»; y hubo luz. Biblia Católica (Latinoamericana) Dijo Dios: 'Haya luz', y hubo luz. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces dijo ’Elohim: Haya luz.° Y hubo luz. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Dijo Dios: 'Haya luz'. Y hubo luz. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. |
Estas son las generaciones de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, en el día que Jehová Dios hizo tierra y cielos.
He aquí que extiende sobre él su luz, y cubre de tinieblas las honduras del mar.
¿Dónde está el camino que conduce a la morada de la luz? y en cuanto a las tinieblas, ¿dónde está su lugar;
Aquel eres que se cubre de luz como de una vestidura; que extiende los cielos como una cortina;
Poderoso es Jehová, y él nos ha dado luz: ¡atad la víctima con cuerdas, y traedla hasta los cuernos del altar!
Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
Yo formo la luz, y creo las tinieblas; yo hago la paz, y creo la calamidad; yo, Jehová, hago todas estas cosas.
El sol no será más tu luz de día, ni para resplandor te dará la luna su luz; porque Jehová mismo será tu luz eterna, y tu Dios tu gloria.
Y extendiendo la mano, le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y al instante su lepra fué limpiada.
Y la luz resplandece en medio de las tinieblas, y las tinieblas no lograron sofocarla.
pues que la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, estaba para venir al mundo.
Y ésta es la condenación, que la luz ha venido al mundo, y los hombres amaron más bien las tinieblas que la luz, por cuanto sus obras eran malas.
Porque Dios que dijo: Resplandezca la luz de en medio de las tinieblas, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para darnos la luz del conocimiento de la gloria de Dios, en el rostro de Jesucristo.
Por lo cual se dice: Despiértate tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.
porque en un tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de la luz
el cual solo tiene inmortalidad, habitando en una luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto jamás, ni le puede ver: a quien sea honra y poder eterno. Amén.
¶Y éste es del mensaje que hemos oído de él y os lo anunciamos: Que Dios es luz, y no hay en él ningunas tinieblas.
Otra vez, un nuevo mandamiento os escribo, cosa que es verdadera en él y en vosotros; porque las tinieblas se van pasando, y la luz verdadera ya resplandece,