1 Juan 2:10 - Biblia Version Moderna (1929) El que ama a su hermano, mora en la luz, y no hay en él ocasión alguna de tropiezo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Biblia Nueva Traducción Viviente El que ama a otro creyente vive en la luz y no hace que otros tropiecen; Biblia Católica (Latinoamericana) El que ama a su hermano permanece en la luz y no hay en él causas de tropiezo. La Biblia Textual 3a Edicion El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo; Biblia Serafín de Ausejo 1975 Quien ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El que ama a su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él. |
¡Conozcámos le pues! ¡sigamos adelante para conocer a Jehová! Su salida está aparejada como el alba; y él vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía que riega la tierra.
pero no tiene raíz en sí, sino que dura poco; y así, al levantarse aflicción o persecución por causa de la palabra, en el acto tropieza.
¡Ay del mundo, a causa de los tropiezos! porque preciso es que vengan los tropiezos, mas ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
Jesús respondió: ¿No hay doce horas en el día? Si alguno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.
Jesús entonces les dijo: Aun un poco de tiempo la luz está entre vosotros: andad mientras tenéis la luz, para que no os sobrevengan las tinieblas: pues el que anda en tinieblas, no sabe a donde va.
¶Dijo pues Jesús a aquellos judíos que le habían creído: Si permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
¶No juzguemos pues ya más los unos a los otros; antes bien, juzguemos esto, que nadie ponga delante del hermano tropiezo u ocasión de caer.
de modo que podáis aprobar las cosas que son excelentes; a fin de que seáis sinceros e irreprensibles hasta el día de Cristo;
Por lo cual, hermanos, poned el mayor empeño en hacer segura vuestra vocación y elección: porque si hacéis estas cosas, no tropezareis jamás;
Pero el que odia a su hermano, está en las tinieblas, y anda en las tinieblas, y no sabe por donde va, por cuanto las tinieblas le han cegado los ojos.
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, por cuanto amamos a los hermanos; el que no los ama, queda aún en la muerte.