La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Romanos 1:29 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Son gente injusta, malvada y codiciosa. Son envidiosos, asesinos, peleadores, tramposos y chismosos.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

En ellos no se ve más que injusticia, perversidad, codicia y maldad. Rebosan de envidia, crímenes, peleas, engaños, mala fe, chismes

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

estando atestados de toda injusticia, perversidad, avaricia, maldad;° colmados de envidia, homicidio, contienda, engaño, malignidad.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

están repletos de toda suerte de perversión, de malicia, codicia y maldad; llenos de envidia, de homicidios, de riñas, falsía y mala entraña; son difamadores,

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

estando atestados de toda iniquidad, fornicación, malicia, avaricia, maldad; llenos de envidias, homicidios, contiendas, engaños, malignidades;

Ver Capítulo
Otras versiones



Romanos 1:29
8 Referencias Cruzadas  

7 (8) Mis enemigos se juntan con la idea de perjudicarme; con las peores intenciones hablan mal de mí:


El que es malvado y chismoso provoca peleas y causa divisiones.


El fuego se apaga si no se le echa más leña, y el pleito se acaba si no siguen los chismes.


Pero ahora yo les digo que el hombre sólo puede divorciarse si su esposa tiene relaciones sexuales con otro hombre. Si se divorcia de su esposa por otra razón, la pone en peligro de cometer ese mismo pecado. Si esa mujer vuelve a casarse, tanto ella como su nuevo esposo serán culpables de adulterio.


La Biblia nos lo dice: «Nadie es justo.


Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, no los encuentre como yo quisiera, y que tampoco yo resulte ser lo que ustedes esperan. Tengo miedo de encontrarlos peleándose, o envidiándose, o enojados unos contra otros, o que resulten ser egoístas, chismosos, murmuradores, orgullosos y alborotadores.


Antes, nosotros mismos éramos ignorantes y desobedientes, y andábamos perdidos. Para divertirnos, hacíamos todo lo malo que se nos ocurría. Éramos malvados y envidiosos, y esclavos de esos malos deseos. Todo el mundo nos odiaba, y nosotros también odiábamos a los demás.