11 (12) Tú cambiaste mi tristeza y la convertiste en baile. Me quitaste la ropa de luto y me pusiste ropa de fiesta,
Lucas 24:52 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual mientras ellos lo adoraban. Después de esto, los discípulos regresaron muy contentos a Jerusalén, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces ellos lo adoraron y regresaron a Jerusalén llenos de gran alegría; Biblia Católica (Latinoamericana) Ellos se postraron ante él.) Después volvieron llenos de gozo a Jerusalén, La Biblia Textual 3a Edicion Y ellos, habiéndolo adorado, regresaron a Jerusalem con gran gozo, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ellos [después de adorarlo] se volvieron a Jerusalén, llenos de inmenso gozo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y ellos, habiéndole adorado, regresaron a Jerusalén con gran gozo; |
11 (12) Tú cambiaste mi tristeza y la convertiste en baile. Me quitaste la ropa de luto y me pusiste ropa de fiesta,
Cuando se encontraron con él, lo adoraron, aunque algunos de ellos todavía dudaban de que realmente fuera Jesús.
En eso, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se acercaron a él, le abrazaron los pies y lo adoraron.
Ustedes me oyeron decir que me voy, pero regresaré por ustedes. Y si en verdad me amaran, deberían estar alegres de esto, porque voy a regresar a donde está mi Padre, y él es mayor que yo.
Del mismo modo, ahora ustedes están tristes, pero yo volveré a verlos, y se pondrán tan felices que ya nadie les quitará esa alegría.
En realidad, a ustedes les conviene que me vaya. Porque si no me voy, el Espíritu que los ayudará y consolará no vendrá; en cambio, si me voy, yo lo enviaré.
Los apóstoles que vieron a Jesús subir al cielo eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Celote y Judas el hijo de Santiago. Todos ellos se alejaron del Monte de los Olivos y caminaron como un kilómetro, hasta llegar de nuevo a Jerusalén. Cuando llegaron a la casa donde se estaban quedando, subieron a su cuarto.
Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras.