Finalmente, le entregó a Jacob el plato de comida y el pan que había hecho.
y entregó los guisados y el pan que había preparado, en manos de Jacob su hijo.
Luego le entregó a Jacob el plato delicioso y el pan recién horneado.
y luego puso en las manos de Jacob el guiso y el pan que había preparado.
Luego puso en manos de su hijo Jacob los manjares que había preparado con el pan.
Luego puso los guisos que había preparado y el pan, en manos de Jacob, su hijo,
Y entregó el guisado y el pan que había aderezado, en mano de Jacob su hijo.
Jacob fue por los cabritos y se los llevó a su madre. Ella preparó un plato bien sabroso, tal como le gustaba a Isaac.
Luego, con la piel de los cabritos le cubrió a Jacob las manos y el cuello.
Entonces Jacob fue a presentarse ante su padre, y le dijo: —Padre mío, ¿puedo pasar? —Adelante —respondió Isaac—. ¿Cuál de mis dos hijos eres tú?
Prepárame luego un buen plato de comida, como a mí me gusta, y tráemelo para que me lo coma. Así, antes de mi muerte te daré mi bendición.