En la iglesia de Antioquía estaban Bernabé, Simeón «el Negro», Lucio el del pueblo de Cirene, Menahem y Saulo. Menahem había crecido con el rey Herodes Antipas. Todos ellos eran profetas y maestros.
1 Corintios 14:29 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Y si algunos hablan de parte de Dios, que sean solo dos o tres personas. Los demás deben prestar atención, para ver si el mensaje es de parte de Dios o no. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Biblia Nueva Traducción Viviente Que dos o tres personas profeticen y que los demás evalúen lo que se dice. Biblia Católica (Latinoamericana) En cuanto a los profetas, que hablen dos o tres, y los demás hagan un discernimiento. La Biblia Textual 3a Edicion Los profetas hablen dos o tres, y los demás disciernan.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 En cuanto a los profetas, que hablen dos o tres, y los demás digan su parecer. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. |
En la iglesia de Antioquía estaban Bernabé, Simeón «el Negro», Lucio el del pueblo de Cirene, Menahem y Saulo. Menahem había crecido con el rey Herodes Antipas. Todos ellos eran profetas y maestros.
Algunos reciben el poder de hacer milagros, y otros reciben la autoridad de hablar de parte de Dios. Unos tienen la capacidad de reconocer al Espíritu de Dios, y de descubrir a los espíritus falsos. Algunos pueden hablar en idiomas desconocidos, y otros pueden entender lo que se dice en esos idiomas.
Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios me haga mover montañas.
Pero si no hay en la iglesia nadie que traduzca, entonces deben callarse, o hablar solo para sí mismos y para Dios.
Pero si alguno de los que están sentados recibe un mensaje de Dios, el que está hablando debe callarse y dejar que la otra persona diga lo que tenga que decir.
La persona que hable de parte de Dios podrá decidir cuándo hablar y cuándo callar.
Si alguien cree que puede hablar de parte de Dios, o cree que obedece al Espíritu Santo en todo, debe reconocer que esto que les escribo es una orden de Dios.
Mis queridos hermanos, ustedes deben procurar hablar de parte de Dios, y no impidan que se hable en idiomas desconocidos.