Antes tu casa será estable y verás permanecer eternamente tu reino, y tu trono será firme para siempre.
Proverbios 12:7 - Biblia Torres Amat 1825 Da un vuelco a los impíos, y no quedará rastro de ellos; pero la casa de los justos será permanente. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Dios trastornará a los impíos, y no serán más; Pero la casa de los justos permanecerá firme. Biblia Nueva Traducción Viviente Los perversos mueren y no dejan rastro, mientras que la familia de los justos permanece firme. Biblia Católica (Latinoamericana) Los malvados se tambalean, desaparecen, pero la casa de los justos permanece de pie. La Biblia Textual 3a Edicion Se derrumban los malvados, y ya no existen, Pero la casa de los justos permanecerá. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los malvados se hunden y desaparecen, mientras subsiste la casa de los justos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Derribados son los impíos, y no serán más; mas la casa de los justos permanecerá. |
Antes tu casa será estable y verás permanecer eternamente tu reino, y tu trono será firme para siempre.
para que tu nombre sea eternamente engrandecido, y se diga: El Señor de los ejércitos es el Dios de Israel. Sí, la casa de tu siervo David será estable delante del Señor;
Y mandó el rey que así se hiciese; e inmediatamente se fijó en Susán el edicto, y fueron colgados los diez hijos de Amán.
Mas los ojos de los impíos se secarán de envidia; y no habrá guarida para ellos; y sus mismas esperanzas causarán abominación y tormento a su alma.
porque conoce bien sus fechorías; y por tanto prepara la noche en que serán aniquilados.
Ten un poco de paciencia, y verás que ya no existe el pecador; y buscarás el lugar en que estaba, y no le hallarás.
Como el turbión que pasa, así desaparecerá el impío; pero el justo subsistirá como un fundamento que permanece eternamente.
Aunque se esté mano sobre mano, no será inocente el hombre malvado; pero la descendencia de los justos será puesta en salvo.
Por su doctrina se dará a conocer el hombre; pero el vano y sin cordura será objeto de desprecio.
La mujer prudente edifica o realza su casa; la necia, aún la ya edificada, la destruirá con sus manos.
La casa de los impíos será arrasada; al contrario estará floreciente la morada de los justos.
Derribará el Señor la casa de los soberbios, y mantendrá segura la heredad de la viuda.