Y le dijo: Déjame ir, que ya raya el alba. Jacob respondió: No te dejaré ir, si antes no me das la bendición.
Mateo 15:25 - Biblia Torres Amat 1825 No obstante, ella se acercó y le adoró diciendo: Señor, socórreme. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Biblia Nueva Traducción Viviente Ella se acercó y lo adoró, y le rogó una vez más: —¡Señor, ayúdame! Biblia Católica (Latinoamericana) Pero la mujer se acercó a Jesús y, puesta de rodillas, le decía: '¡Señor, ayúdame!' La Biblia Textual 3a Edicion Pero ella, acercándose, se postraba ante Él, diciendo: ¡Señor, ayúdame! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Sin embargo, ella se acercó y se postró ante él, diciéndole: '¡Señor, socórreme!'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces ella vino y le adoró, diciendo: ¡Señor, socórreme! |
Y le dijo: Déjame ir, que ya raya el alba. Jacob respondió: No te dejaré ir, si antes no me das la bendición.
Y prevaleció sobre él, y lo venció, y con lágrimas se encomendó a dicho ángel del Señor. En Betel fue donde tuvo este feliz encuentro, y allí habló el Señor con nosotros.
Mas los que dentro estaban, se acercaron a él y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres tú el Hijo de Dios.
El cual le dio por respuesta: No es justo tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.
Mas las gentes los reñían para que callasen. Ellos, no obstante, alzaban más el grito, diciendo: ¡Señor! ¡Hijo de David!, apiádate de nosotros.
En esto, viniendo a él un leproso, que se postró ante él, diciendo: Señor, si tú quieres, puedes limpiarme.
y muchas veces le ha precipitado en el fuego y en el agua, a fin de acabar con él; pero si puedes algo, socórrenos, compadecido de noso-tros.
Y luego el padre del muchacho, bañado en lágrimas, exclamó diciendo: ¡Oh Señor, yo creo; ayuda tú mi incredulidad!