Y ha sido mayor el castigo de las maldades de la hija de mi pueblo, que el pecado de Sodoma; la cual fue destruida en un momento, sin que tuviese parte mano de hombre.
Ezequiel 5:9 - Biblia Torres Amat 1825 Y haré contra ti, a causa de todas tus abominaciones, aquello que nunca he hecho, y tales cosas, que jamás las haré semejantes. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones. Biblia Nueva Traducción Viviente A causa de tus ídolos detestables, te castigaré como nunca he castigado a nadie ni volveré a hacerlo jamás. Biblia Católica (Latinoamericana) Debido a tus crímenes haré lo que nunca hice y que no volveré a hacer. La Biblia Textual 3a Edicion y a causa de todas tus abominaciones, haré contigo lo que nunca hice, ni volveré a hacer cosa semejante. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Haré en ti lo que nunca hice ni volveré a hacer jamás, por todas tus abominaciones. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y haré en ti lo que nunca he hecho, ni jamás haré algo semejante, a causa de todas tus abominaciones. |
Y ha sido mayor el castigo de las maldades de la hija de mi pueblo, que el pecado de Sodoma; la cual fue destruida en un momento, sin que tuviese parte mano de hombre.
Menos mala fue la suerte de los que perecieron al filo de la espada, que la de aquellos que murieron de hambre; pues éstos se fueron aniquilando consumidos por la carestía de la tierra.
Y conocerán que yo soy el Señor cuando haya reducido su país a una soledad y desierto, en castigo de todas las abominaciones que han cometido.
Y en aquel tiempo se levantará Miguel, príncipe grande, que es el defensor de los hijos de tu pueblo; porque vendrá un tiempo tal, cual nunca se ha visto desde que comenzaron a existir las naciones hasta aquel día. Y en aquel tiempo tu pueblo será salvado; lo será todo aquel que se hallare escrito en el libro.
Y él ha cumplido la sentencia que pronunció sobre nosotros y sobre nuestros príncipes que nos gobernaron, enviando contra nosotros una gran calamidad, cual jamás la hubo debajo del cielo, y cual ha acontecido en Jerusalén .
De entre todos los linajes de la tierra, sois vosotros los únicos a quienes he reconocido, por lo mismo os he de castigar más por todas vuestras maldades.
Porque será tan terrible la tribulación entonces, como no la hubo semejante desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás.