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Éxodo 17:6 - Biblia Torres Amat 1825

hasta la peña de Horeb, que yo estaré allí delante de ti; y herirás la peña, y brotará de ella agua para que beba el pueblo. Lo hizo así Moisés en presencia de los ancianos de Israel.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Yo me pararé frente a ti sobre la roca, en el monte Sinaí. Golpea la roca, y saldrá agua a chorros. Entonces el pueblo podrá beber. Así que Moisés golpeó la roca como se le indicó, y el agua brotó a chorros a la vista de los ancianos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Yo estaré allá delante de ti, sobre la roca. Golpearás la roca y de ella saldrá agua, y el pueblo tendrá para beber. Moisés lo hizo así, en presencia de los jefes de Israel.

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La Biblia Textual 3a Edicion

He aquí Yo estoy delante ti, allí en la peña de Horeb, y golpearás la roca, y saldrán aguas de ella, así beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así ante la vista de los ancianos de Israel.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Yo estaré allí, ante ti, sobre la roca que hay en Horeb. Golpearás la roca; de ella saldrá agua, y beberá el pueblo'. Lo hizo así Moisés en presencia de los ancianos de Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la roca en Horeb; y herirás la roca, y saldrá agua de ella para que beba el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

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Otras versiones



Éxodo 17:6
24 Referencias Cruzadas  

También le diste pan del cielo, estando hambrientos; y cuando tuvieron sed hiciste brotar agua de una peña; y les dijiste que entrasen a poseer la tierra, que alzada tu mano o con juramento habías prometido darles.


Hendió la peña, y brotaron aguas, corrieron ríos en aquel secadal.


que convirtió la peña en estanque de aguas, y en fuentes de aguas la árida roca.


Un río caudaloso alegra la ciudad de Dios; el Altísimo ha santificado su Tabernáculo.


Tú hiciste brotar de los peñascos fuentes y arroyos; tú sacaste ríos caudalosos.


pues tentaron a Dios en sus corazones, pidiendo manjares a medida de su gusto.


Porque él dio un golpe en la peña y salieron aguas, y se formaron torrentes caudalosos, ¿podrá acaso dar también y poner una mesa a su pueblo?


En la turbación, dice el Señor, me invocaste, y yo te libré; te oí benigno en la oscuridad de la tormenta; hice prueba de ti junto a las aguas de la contradicción.


Y tú levanta tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, para que los hijos de Israel caminen por el medio de él a pie enjuto.


Aún estaba hablando Aarón a toda la muchedumbre de los hijos de Israel, cuando volviendo ellos los ojos hacia el desierto, he aquí que la majestad del Señor se apareció en medio de la nube,


Cuando los guió por el desierto, no padecieron sed; de una roca les hizo salir agua; rompió la peña y brotaron aguas en abundancia.


Toma la vara, y congregad al pueblo, tú y tu hermano Aarón, y hablaréis a la peña en presencia de toda la gente, y la peña brotará aguas. Y sacado que hubieres agua de la peña, beberá todo el pueblo con sus ganados.


Le dijo Jesús en respuesta: Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dijo: Dame de beber, puede ser que tú le hubieras pedido a él, y él te hubiera dado agua viva.


Antes el agua que yo le daré, vendrá a ser dentro de él un manantial de agua que manará sin cesar hasta la vida eterna.


y todos bebieron la misma bebida espiritual (porque ellos bebían del agua que salía de la misteriosa piedra, y los iba siguiendo, la cual piedra era figura de Cristo );


a once jornadas de Horeb, por el camino del monte Seir hasta Cadesbarne.


y que ha sido tu conductor por el vasto y espantoso desierto, donde había serpientes que abrasaban con su aliento, y escorpiones y dípsades, sin que tuvieses una gota de agua: la cual te la hizo salir a chorros de una piedra durísima:


Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Diga también quien escucha: Ven. Así mismo el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome gratis el agua de vida.