Multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos, daré a tu descendencia todas estas tierras, y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente,°
Zacarías 8:13 - La Biblia Textual 3a Edicion Y así como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré para que seáis de bendición. ¡No temáis y esforzad vuestras manos!° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos. Biblia Nueva Traducción Viviente Entre las demás naciones, Judá e Israel se convirtieron en símbolo de una nación maldita. ¡Pues ya no lo serán más! Ahora los rescataré y los haré símbolo y fuente de bendición. Así que no tengan miedo. ¡Sean fuertes y sigan con la reconstrucción del templo! Biblia Católica (Latinoamericana) Así como antes ustedes, gente de Judá y de Israel, eran una raza maldita para todo el mundo, así también ahora yo los salvaré para que sean felicitados por todos. ¡No se desalienten, pues, y tengan confianza! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Así como fuisteis maldición en las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os libraré y seréis bendición. ¡No temáis! ¡Sean fuertes vuestras manos!' Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y será que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré, y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos. |
Multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos, daré a tu descendencia todas estas tierras, y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente,°
Por el grito del que me vitupera y me deshonra; Por causa del enemigo y del vengativo.
¡Que su Nombre sea por siempre! Que su Nombre sea propagado mientras dure el sol, Y que en él se bendigan los hombres! Que todas las naciones lo llamen bienaventurado.
Hemos venido a ser oprobio de nuestros vecinos, Escarnio y burla de quienes nos rodean.
Por tanto, Yo he deshonrado a los príncipes del Santuario, Y entregué a Jacob a la maldición, Y a Israel al vituperio.
Los convertiré en espanto, en mal para todos los reinos de la tierra, oprobio y mal ejemplo, insulto y maldición, en todos los lugares adonde los arrojaré.
Jerusalem y las ciudades de Judá, sus reyes y sus príncipes, para convertirlos en desolación, en horror, en burla y en maldición, como son hasta hoy.°
reduciré esta Casa como Silo, y esta ciudad será objeto de maldición para todas las naciones de la tierra.
Los perseguiré con la espada, el hambre y la peste, y los convertiré en objeto de horror para todos los reinos de la tierra, en maldición, espanto, burla y afrenta entre todas las naciones donde los habré arrojado;
¿No oyes lo que dice este pueblo: Las dos familias que YHVH había escogido las ha desechado? Así desprecian a mi pueblo, y no lo tienen por nación.
Porque así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: Como mi ira y mi indignación se derramó sobre los moradores de Jerusalem, así se derramará mi ira sobre vosotros si vais a Egipto. Y seréis objeto de execración y espanto, de maldición y afrenta, y no veréis más este lugar.
Tomaré el resto de Judá, los que volvieron sus rostros para entrar en Egipto a peregrinar allí, y en tierra de Egipto serán todos consumidos. Caerán a espada, y serán consumidos de hambre. A espada y de hambre morirán desde el menor hasta el mayor, y serán objeto de execración, de espanto, de maldición y de oprobio.
Por eso, ante la maldad de vuestras obras, de las abominaciones que habíais hecho, YHVH no lo pudo sufrir más, y vuestra tierra fue puesta en asolamiento, en espanto y en maldición, hasta quedar sin morador, como está hoy;
s ¡Apartaos, soy inmundo!, gritaban. ¡Apartaos, no me toquéis! Así huyeron y fueron dispersados, Pero aun entre los gentiles se dijo: ¡No moren más aquí!
Y haré que ellas y los alrededores de mi collado sean una bendición, y haré descender la lluvia en su tiempo, y serán lluvias de bendición.
Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí que dicen: Nuestros huesos están secos; nuestra esperanza se ha desvanecido; estamos del todo perdidos.
Llegarás a ser escarnio y afrenta, escarmiento y espanto para los pueblos vecinos, cuando Yo ejecute en ti juicios con ira e indignación y castigos despiadados, Yo, YHVH, lo he dicho.
Todo Israel ha traspasado tu Ley, apartándose para no obedecer tu voz, por eso nos han caído las maldiciones consignadas con juramento en la Ley de Moisés, siervo de Ha-’Elohim, porque contra Dios hemos pecado.
El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el rocío de YHVH, Como la lluvia sobre la hierba, que no aguarda a nadie, Ni pone su esperanza en los hijos del hombre.
En aquel día se dirá a Jerusalem: ¡No temas, oh Sión, Ni se debiliten tus manos!
En ese tiempo os traeré y en esa ocasión os recogeré, y haré que seáis motivo de alabanza y renombre entre todos los pueblos de la tierra, cuando Yo haga volver vuestro cautiverio ante vuestros mismos ojos, dice YHVH.
¿Hay acaso todavía cosecha en el granero? Ni tampoco la vid ni la higuera, ni el granado ni el olivo han producido; pero desde este día os daré bendición.
Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, mi Espíritu estará en medio de vosotros. No temáis.
Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son éstos? Y me respondió: Éstos son los cuernos que han dispersado a Judá, Israel y Jerusalem.
Y habitarán en ella, y nunca más será anatema; sino que Jerusalem será habitada confiadamente.
así me he propuesto en estos días volver a hacer bien a Jerusalem y a la casa de Judá. ¡No temáis!
Así dice YHVH Sebaot: Esfuércense vuestras manos, los que en estos días oís estas palabras de boca de los profetas, desde el día en que fueron puestos los cimientos a la Casa de YHVH Sebaot para reedificarla.
Tensaré a Judá como un arco, y lo cargaré con Efraín, Y haré de ti, oh Sión, una espada de valiente, Incitaré a tus hijos contra los de Grecia,
para que la bendición de Abraham llegara a los gentiles por Jesús el Mesías, a fin de que por medio de la fe recibamos el Espíritu prometido.
a fin de que Él te eleve sobre todas las naciones que ha hecho, para alabanza, renombre y gloria, y seas un pueblo santo para YHVH tu Dios, según ha prometido.
Y vendrás a ser motivo de espanto, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará YHVH.