Sus niños° serán estrellados ante sus propios ojos, Sus casas saqueadas, sus mujeres violadas.
Zacarías 14:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque Yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalem; y la ciudad será conquistada, y las casas serán saqueadas y violadas las mujeres, y la mitad del pueblo irá en cautiverio, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Biblia Nueva Traducción Viviente Reuniré a todas las naciones para que peleen contra Jerusalén. La ciudad será tomada, las casas saqueadas y las mujeres violadas. La mitad de la población será llevada al cautiverio y al resto la dejarán entre las ruinas de la ciudad. Biblia Católica (Latinoamericana) Haré que se junten todas las naciones para atacar a Jerusalén. Se apoderarán de la ciudad, saquearán sus casas y violarán a sus mujeres. La mitad de la población será llevada cautiva; pero a los demás habitantes de la ciudad no los eliminarán. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Reuniré a todas las naciones frente a Jerusalén para que le hagan la guerra. La ciudad será conquistada, las casas saqueadas, las mujeres violadas. La mitad de la ciudad saldrá para el destierro, pero el resto del pueblo no será expulsado de la ciudad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y las casas serán saqueadas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. |
Sus niños° serán estrellados ante sus propios ojos, Sus casas saqueadas, sus mujeres violadas.
Y sucederá que quien quede en Sión, Los que sean dejados en Jerusalem, serán llamados santos; Los inscritos en Jerusalem entre los vivos.
Alzará pendón a un pueblo lejano; Silbará hacia el extremo de la tierra: ¡Mirad cuán rápida y velozmente viene!
Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre En las cosas que Yo habré creado. ¡He aquí, transformo a Jerusalem en alegría, Y a su pueblo en gozo!
Así dice YHVH Dios de Israel: He aquí, Yo hago volver atrás las armas de guerra que están en vuestras manos, con que peleáis contra el rey de Babilonia y los caldeos, los cuales os asedian por fuera del muro. A ellos los reuniré en medio de esta ciudad,
Oráculo de YHVH que recibió Jeremías cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, y todo su ejército y todos los reyes de la tierra bajo su dominio y todos sus ejércitos peleaban contra Jerusalem y contra sus ciudades:
y El adversario ha echado mano a todos sus tesoros, Ella ha visto cómo los gentiles entraban en el Santuario, Aunque Tú diste orden que no entraran en tu congregación.
Por eso dice Adonay YHVH: ¡Heme aquí a mí también en contra tuya! Te juzgaré a vista de las naciones,
Reuniré a todas las naciones, Y las conduciré al valle de Josafat,° Y allí contenderé con ellas a favor de mi pueblo, De mi heredad, Porque dispersaron a Israel entre las naciones, Se repartieron mi tierra,
¡Pregonadlo a las naciones! ¡Declarad la guerra santa,° Despertad a los valientes! Todos los hombres de guerra: ¡Acérquense y suban!
Por eso, así dice YHVH: Tu mujer se venderá en la ciudad como prostituta, y tus hijos e hijas caerán a espada, Tu tierra será repartida a cordel,° y tú morirás en tierra inmunda; E Israel será irremisiblemente deportado lejos de su tierra.
He aquí Yo convierto a Jerusalem en copa embriagadora para todas las naciones en derredor, pero cuando haya asedio contra Jerusalem, también lo habrá contra Judá.
Aquel día Yo pondré a Jerusalem por piedra pesada° a todos los pueblos. Todos los que intenten cargarla serán despedazados, aunque se junten contra ella todas las naciones de la tierra.
Aquel día me dispondré a destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusalem.
Entonces el rey° se enfureció, y enviando sus ejércitos destruyó a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.°
Por tanto, cuando veáis la abominación de la desolación° puesta° donde no debe ser (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes,
porque aquellos días serán una tribulación° tal, cual no la ha habido desde el principio de la creación que Dios hizo, hasta ahora, ni jamás la habrá.
En aquellos días aconteció que se promulgó un edicto de parte de César Augusto, para que toda la tierra habitada fuera empadronada.