Y Sedequías ben Quenaana se había hecho unos cuernos de hierro, y decía: Así dice YHVH: ¡Con éstos embestirás a los sirios hasta acabar con ellos!
Zacarías 1:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Después alcé mis ojos, miré, y he aquí cuatro cuernos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Después alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro cuernos. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces levanté la mirada y vi cuatro cuernos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Después alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro cuernos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 18-21 (2.1-4) Más tarde levanté la vista, y vi cuatro cuernos. Como el ángel seguía a mi lado, le pregunté: —Y estos cuernos, ¿qué representan? El ángel me explicó: —Estos cuernos representan a los reinos que, con su poder, dispersaron por toda la tierra a la gente de Judá, de Israel y de Jerusalén. Después Dios me mostró a cuatro herreros. Yo le pregunté: —¿Y qué van a hacer estos herreros? Y él me respondió: —Van a llenar de miedo a esos reinos. Les quitarán su poder, por todo lo que le hicieron a Judá. |
Y Sedequías ben Quenaana se había hecho unos cuernos de hierro, y decía: Así dice YHVH: ¡Con éstos embestirás a los sirios hasta acabar con ellos!
En los días de Peka, rey de Israel, llegó Tiglat-pileser, rey de Asiria, y tomó Ijón, Abel-bet-maaca, Janoa, Cedes, Hazor, Galaad y Galilea (toda la tierra de Neftalí), y los llevó cautivos a Asiria.
Sigue proclamando: Así dice YHVH Sebaot: De nuevo rebosarán de bienes mis ciudades, y YHVH volverá a consolar a Sión, y otra vez Jerusalem será su elegida.°
Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son éstos? Y me respondió: Éstos son los cuernos que han dispersado a Judá, Israel y Jerusalem.
Después alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón con un cordel de medir en su mano.
Y salió el ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué es lo que sale.
Luego alcé mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres, y había viento en sus alas, porque tenían alas como alas de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos.
Volví a alzar mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes, y los montes eran montes de bronce.
Sucedió que estando Josué cerca de Jericó, levantó sus ojos y he aquí que vio a un varón en pie frente a él con su espada desenvainada en su mano. Y Josué fue hacia él y le dijo: ¿Eres tú de los nuestros o de nuestros adversarios?