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Salmos 94:16 - La Biblia Textual 3a Edicion

¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién se mantendrá en pie por mí contra los que hacen iniquidad?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¿Quién me protegerá de los perversos? ¿Quién me defenderá de los malvados?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¿Quién por mí se alzará contra los malos, quién por mí enfrentará a los malhechores?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

¿Quién se yergue por mí contra el malvado y se pone a mi lado contra los fautores de maldad?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los obradores de iniquidad?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Cuando los malvados me atacaron, nadie se levantó a defenderme; ¡nadie se puso de mi parte y en contra de los malhechores!

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Otras versiones



Salmos 94:16
19 Referencias Cruzadas  

Luego se fue de allí y encontró a Jonadab ben Recab, que iba a su encuentro. Lo saludó y le dijo: ¿Es recto tu corazón como mi corazón con el tuyo? Y Jonadab respondió: Lo es. Entonces añadió:° Si lo es, dame tu mano. Y le dio la mano, y lo hizo subir al carro,


Entonces él alzó su rostro hacia la ventana, y dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién?° Y dos o tres eunucos se asomaron desde arriba.


y mi corazón se turbó dentro de mí, y reprendí a los principales y a los prefectos, y les dije: ¿Vosotros cobráis usura, cada uno a su hermano? Y convoqué a una gran asamblea contra ellos,


YHVH está conmigo, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?


¡Levántate, oh YHVH! ¡Hazle frente! Haz que sea derribado. Con tu espada libra mi alma del inicuo,


Líbrame de los que hacen iniquidad, Y sálvame de hombres sanguinarios.


Vio que no había nadie, Se asombró de que no hubo quien se interpusiera.° Por lo que su propio brazo le dio la victoria, Y su misma justicia lo sostuvo:


Miré, y no había quien ayudara, Y me maravillé de que no hubiera quien sustentara, Pero me sostuvo mi ira, y mi brazo me dio la victoria.


Recorred las calles de Jerusalem, Y mirad, e informaos, y buscad por sus plazas, Si podéis hallar un hombre, Si hay uno solo que haga justicia, Que busque la verdad, Y Yo la perdonaré.


Busqué entre ellos un hombre que levantara un vallado y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que Yo no la destruyera, pero no lo hallé.


Y sucedía que al partir el Arca, Moisés exclamaba: ¡Levántate, oh YHVH! ¡Sean dispersados tus enemigos, Y huyan de ti los que te aborrecen!°


El que no está conmigo, está contra mí,° y el que conmigo no recoge, desparrama.


Debemos pues sostener a los tales, para que seamos colaboradores con la diseminación° de la verdad.


¡Maldecid a Meroz! dice el ángel de YHVH, Maldecid severamente a sus moradores, Porque no vinieron en ayuda de YHVH, En ayuda de YHVH con los valientes.