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Salmos 9:18 - La Biblia Textual 3a Edicion

k Porque no para siempre será olvidado el pobre, Ni la esperanza de los afligidos perecerá para siempre.

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Biblia Reina Valera 1960

Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero aquellos que pasen necesidad no quedarán olvidados para siempre; las esperanzas del pobre no siempre serán aplastadas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Yod. Los malvados retornan al seol, y así todos los pueblos que se olvidan de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque el pobre no será olvidado para siempre; ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 (19) Pero tú, Dios mío, nunca te olvides de los pobres ni pongas fin a sus esperanzas.

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Otras versiones



Salmos 9:18
15 Referencias Cruzadas  

Habrá vuelto el rostro a la oración de los desamparados, Pues no habrá despreciado su ruego.


Para oír el lamento del cautivo, Para libertar a los condenados a muerte.


Porque Él se puso a la diestra del pobre, Para salvar su alma de los que lo juzgan.


Por la opresión de los pobres, Por el gemido del menesteroso, Ahora me levantaré, dice YHVH. Pondré en seguridad a los que son escarnecidos.


¡Oh ’Eloah, si hicieras morir al impío, Y los sanguinarios se alejaran de mí!


Entended bien esto, los que de ’Eloah os olvidáis, No sea que os destroce y no haya quien os salve.


Porque Tú, oh Adonay YHVH, eres mi esperanza; Mi confianza desde mi juventud.


Que defienda a la gente oprimida, Que salve a los hijos del menesteroso, Y quebrante al opresor.


Porque Aquél que demanda la sangre° se acordó de ellos, No ha olvidado el clamor de los humildes.


Porque ciertamente hay un porvenir, Y tu esperanza no será frustrada.


Así será, sábelo, la sabiduría para tu alma, Si la hallas, habrá un porvenir, Y tu esperanza no será frustrada.


A los hambrientos colmó de bienes, Y envió vacíos a los que se enriquecen.


Y levantando sus ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.


Oíd, hermanos míos amados: ¿No escogió Dios a los pobres según° el mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que prometió a los que lo aman?