b ¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.
Salmos 85:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora, restáuranos, oh Dios de nuestra salvación; aparta tu enojo de nosotros una vez más. Biblia Católica (Latinoamericana) Restablécenos, Dios, salvador nuestro,
pon fin a tu resentimiento con nosotros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 tú reprimes tu enojo, retornando del fuego de tu ira. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Restáuranos, oh Dios, salvación nuestra, y haz cesar tu ira de sobre nosotros. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 4 (5) Dios y salvador nuestro, deja ya de enojarte con nosotros, y devuélvenos la felicidad. |
b ¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.
De David. YHVH es mi luz y mi salvación, ¿De quién temeré? YHVH es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?
Pero Él, misericordioso, Hacía expiación por la maldad, y no los destruía. Muchas veces contuvo su ira, Y no despertó todo su enojo.
Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¡haznos volver! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!
¡Oh ’Elohim Sebaot, restáuranos! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!
Aquel día dirás: Cantaré° a ti, oh YHVH, Porque estabas airado contra mí, Pero tu indignación ha cesado Y me has consolado.
Oí atentamente el lamento de Efraín: Me azotaste, Fui castigado como novillo indómito; Conviérteme, y seré convertido, Porque Tú eres YHVH mi Dios.
Oh YHVH, haz que volvamos a ti, y volveremos; Renueva nuestros días, para que sean como en tiempos antiguos,
¡Te ruego, oh Adonay, aparta tu ira e indignación de sobre tu ciudad Jerusalem, tu Monte Santo, conforme a toda tu justicia, porque a causa de nuestros pecados y por la maldad de nuestros padres, Jerusalem y tu pueblo han venido a ser el oprobio de todos cuantos nos rodean!
No ejecutaré el ardor de mi ira, no me volveré para destruir a Efraín, Por cuanto Yo soy ’El, y no hombre; El Santo en medio de ti, no vendré con furor.
Pero yo miraré a YHVH, esperaré en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!
Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres, no sea que Yo venga y tenga que consagrar la tierra al exterminio.°
Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene° de los judíos.
Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, hasta hoy. Y YHVH se tornó del ardor de su ira. Por eso aquel lugar se llama hasta hoy, valle de Acor.°