Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti.
Salmos 81:15 - La Biblia Textual 3a Edicion Los que aborrecen a YHVH le dirían lisonjas serviles, Pero su sometimiento hubiera sido para siempre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre. Biblia Nueva Traducción Viviente Los que odian al Señor se arrastrarían delante de él; quedarían condenados para siempre. Biblia Católica (Latinoamericana) Los enemigos del Señor le adularían
y su espanto jamás terminaría. Biblia Serafín de Ausejo 1975 como nada humillaría a su adversario, alzaría mi mano contra sus enemigos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 15 (16) Los que ahora me odian se rendirían ante mí, y yo los castigaría para siempre. |
Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti.
No te postrarás ante ellos ni los servirás,° porque Yo soy YHVH tu Dios, Dios Celoso,° que visita la iniquidad de padres sobre hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que lo aborrecen,
No edificarán para que otro habite, Ni plantarán para que otro coma, Porque los años de mi pueblo serán los años de un árbol, Y mis escogidos disfrutarán plenamente la obra de sus manos.
Pero Judá será habitada para siempre, Y Jerusalem por todas las generaciones.°
Si andáis en mis estatutos y guardáis mis mandamientos para ponerlos por obra,
Perseguiréis a vuestros enemigos, los cuales caerán a cuchillo delante de vosotros.
Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de cosas malas, desobedientes a los progenitores,
porque la manera de pensar de la carne es enemistad contra Dios, pues no se sujeta a la ley de Dios, porque tampoco puede.
pero a los que lo aborrecen, les da su recompensa en su misma cara para destruirlos° sin hacerse esperar: en su misma cara da su merecido al que lo aborrece.