Y un hombre tiró con su arco a la ventura, e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura, por lo que dijo a su auriga: ¡Da vuelta y sácame del campamento, porque estoy herido!
Salmos 64:7 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero ’Elohim les dispara una saeta: De pronto, ya están malheridos; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas Dios los herirá con saeta; De repente serán sus plagas. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero Dios mismo les lanzará sus flechas y los herirá de repente. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero Dios les lanza sus flechas, y se ven heridos de repente. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Estudian el delito y rematan sus planes sinuosos su intención interior bien al oculto. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas Dios los herirá con saeta; de repente serán heridos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 7 (8) Por eso, sin que lo esperen, Dios les disparará sus flechas |
Y un hombre tiró con su arco a la ventura, e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura, por lo que dijo a su auriga: ¡Da vuelta y sácame del campamento, porque estoy herido!
Porque en mí están clavadas° las saetas de ’El-Shadday, Y mi espíritu sorbe su veneno, Y los terrores de Dios se alistan contra mí en orden de batalla.
Disparó sus saetas y los dispersó, Puñados de relámpagos, y los enloqueció.
Para dispararla en oculto al inocente, Disparan presto sus saetas, sin temor alguno.
El hombre que, reprendido, endurece la cerviz, Será quebrantado de repente, y no habrá para él medicina.
Por tanto su calamidad vendrá de repente, Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
Tal es el mal entre todo lo que ocurre debajo del sol, que haya una misma suerte para todos, y que el corazón de los hijos del hombre esté lleno de maldad, y que la locura anide en su corazón mientras viva, y después de esto… ¡a los muertos!
Este pecado os será como brecha que amenaza ruina y se extiende de lo alto del muro, Hasta que súbita y repentinamente, se desploma.
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, Incurable,° ¿quién lo conocerá?
Embriagaré de sangre mis saetas, Y mi espada devorará carne, Con la sangre de muertos y cautivos, De cabezas melenudas de caudillos enemigos.