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Salmos 40:16 - La Biblia Textual 3a Edicion

¡Regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan! Digan siempre los que aman tu salvación: ¡Engrandecido sea YHVH!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Jehová sea enaltecido.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero que todos los que te buscan se alegren y se gocen en ti; que los que aman tu salvación griten una y otra vez: «¡El Señor es grande!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero que en ti se alegren y regocijen todos los que te buscan, y que repitan siempre: '¡Dios es grande!' los que desean tu salvación.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

que se ofusquen y avergüencen los que me dicen: '¡Ajá, ajá!'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salvación: Magnificado sea Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 (17) Pero deja que se alegren los que en tu templo te adoran; que digan siempre los que aman tu salvación: «¡Nuestro Dios es poderoso!»

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Otras versiones



Salmos 40:16
15 Referencias Cruzadas  

Gloriaos en su santo Nombre, Alégrese el corazón de los que buscan a YHVH.


Por herencia eterna he tomado tus testimonios, Porque son el gozo de mi corazón.


Mis ojos desfallecen por tu salvación, Y por la promesa de tu justicia.


k Mi alma desfallece por tu salvación, Pero en tu palabra he puesto mi esperanza.


¡Que coman y que se sacien los humildes! ¡Alaben a YHVH los que lo buscan, Y vuestro corazón viva para siempre!


Ensanchan su boca contra mí, diciendo: ¡Ea, nuestros ojos lo están viendo!


Canten de júbilo y alégrense los que se deleitan en mi justicia, Y digan siempre: ¡Engrandecido sea YHVH, Que se complace en la prosperidad de su siervo!


Pero regocíjense los justos, Y sean exaltados ante ’Elohim, ¡Sí, salten de alegría!


Hijo de hombre, por cuanto Tiro ha dicho de Jerusalem: ¡Bravo! ¡Rota está la puerta de los pueblos! ¡Ha caído en mi poder! ¡En ella me cebaré!


Y esto llegó a ser notorio a todos los que habitaban en Éfeso, tanto judíos como griegos; y cayó temor sobre todos ellos, y el nombre del Señor Jesús era engrandecido.