Pero él se paró en medio de aquella parcela y la defendió y derrotó a los filisteos, y YHVH dio una gran victoria.
Salmos 3:8 - La Biblia Textual 3a Edicion La salvación es de YHVH,° Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah Más versionesBiblia Reina Valera 1960 La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah Biblia Nueva Traducción Viviente La victoria proviene de ti, oh Señor; bendice a tu pueblo. Interludio Biblia Católica (Latinoamericana) La salvación viene del Señor,
que tu bendición venga sobre tu pueblo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Levántate, Señor, libérame, Dios mío, pues tú eres quien hiere a mi enemigo en la mejilla y quebranta los dientes del impío. Biblia Reina Valera Gómez (2023) De Jehová es la salvación: Sobre tu pueblo es tu bendición. (Selah) Biblia Traducción en Lenguaje Actual 8 (9) Dios mío, solo tú puedes salvarme; ¡bendice a tu pueblo! |
Pero él se paró en medio de aquella parcela y la defendió y derrotó a los filisteos, y YHVH dio una gran victoria.
¡Escúrranse como aguas que se pierden! Al disparar sus saetas, ¡queden éstas despuntadas!
¡Que su Nombre sea por siempre! Que su Nombre sea propagado mientras dure el sol, Y que en él se bendigan los hombres! Que todas las naciones lo llamen bienaventurado.
¡Infúndeles tu terror, oh YHVH, Y conozcan los gentiles que no son sino mortales!
El caballo es preparado para el día de la batalla, Pero la victoria es de YHVH.
Cierto, para engaño nos han sido los collados, Y el tumulto de los montes.° Ciertamente en YHVH nuestro Dios está la salvación de Israel.
Sin embargo, desde la tierra de Egipto Yo soy YHVH tu Dios:° No tendrás otros dioses aparte de mí, Ni otro Salvador, sino a mí.
Pero yo te ofreceré sacrificio de alabanza, Y cumpliré lo que prometí. ¡La salvación es de YHVH!
Y sucedía que al partir el Arca, Moisés exclamaba: ¡Levántate, oh YHVH! ¡Sean dispersados tus enemigos, Y huyan de ti los que te aborrecen!°
A vosotros primeramente, Dios, habiendo resucitado a su Siervo, lo ha enviado para que os bendiga, a fin de apartar° a cada uno de vuestras maldades.
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Mesías, quien nos bendijo en los cielos° con toda bendición espiritual en el Mesías,
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino bendiciendo, pues para esto fuisteis llamados, para que heredarais bendición.
Después de estas cosas, oí como la voz de una gran° multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! La salvación°, y la gloria y el poder son de nuestro Dios,°
Y claman a gran voz, diciendo: ¡Atribúyase° la salvación a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero!