Entonces él fue, tomó y llevó a su madre, y su madre los guisó como le gustaban a su padre.
Salmos 141:4 - La Biblia Textual 3a Edicion No permitas que mi corazón se incline a cosa mala, Para hacer obras perversas con hombres malhechores. No seré comensal en sus banquetes. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías Con los que hacen iniquidad; Y no coma yo de sus deleites. Biblia Nueva Traducción Viviente No permitas que me deslice hacia el mal ni que me involucre en actos perversos. No me dejes participar de los manjares de quienes hacen lo malo. Biblia Católica (Latinoamericana) Mi corazón no inclines a obras malas, que en negocios oscuros no me meta con los que hacen el mal.
¡No me dejes probar sus golosinas! Biblia Serafín de Ausejo 1975 No me dejes tender a la maldad ni, con hombres malvados, ocuparme en acciones criminales: no me alimente yo de sus delicias. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, a hacer obras impías con los que obran iniquidad, y no coma yo de sus manjares. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡No me dejes tener malos pensamientos, ni cometer maldad alguna! ¡No me dejes tomar parte en fiestas de gente malvada! |
Entonces él fue, tomó y llevó a su madre, y su madre los guisó como le gustaban a su padre.
Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan, ni bebería agua en este lugar;
Y respondió: Saldré y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas. Y Él dijo: Ciertamente lo inducirás y prevalecerás. ¡Ve y hazlo!
e incline nuestro corazón hacia Él, para que andemos en todos sus caminos y guardemos sus mandamientos, sus estatutos y decretos que Él mandó a nuestros padres.
No me arrastres junto con los impíos, con los que hacen iniquidad, Los cuales hablan de paz con su prójimo, Mientras albergan el mal en sus corazones.
¿Por qué, oh YHVH, permites que nos desviemos de tus caminos, Y endureces nuestro corazón a tu temor? ¡Vuélvete por amor de tus siervos, las tribus de tu heredad!
las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses. Y el pueblo comió, y se postró ante los dioses de ellas.
Si, pues, coméis, o bebéis, o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
Por tanto, Salid de en medio de ellos, y separaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,°
Pero Sehón, rey de Hesbón, no consintió en dejarnos pasar por allí, porque YHVH tu Dios había endurecido su espíritu e hizo obstinado su corazón, a fin de entregarlo en tu mano, como se ve en este día.
Pero hasta el día de hoy, YHVH no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.
Nadie que es tentado, diga:° Soy tentado por Dios. Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni Él tienta a nadie;
Y oí otra voz procedente del cielo, que decía: ¡Salid de ella pueblo mío,° para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas!°