Ahora pues, oh Dios mío, te ruego que tus ojos estén abiertos y tus oídos atentos a la oración que se eleva en este lugar.
Salmos 130:2 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Oh Adonay, oye mi voz, Y tus oídos estén atentos a la voz de mis súplicas! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica. Biblia Nueva Traducción Viviente Escucha mi clamor, oh Señor. Presta atención a mi oración. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Señor, escucha mi voz!
que tus oídos pongan atención
al clamor de mis súplicas! Biblia Serafín de Ausejo 1975 escucha mi clamor, estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Escúchame, Dios mío! ¡Presta oído a mis gritos que te piden compasión! |
Ahora pues, oh Dios mío, te ruego que tus ojos estén abiertos y tus oídos atentos a la oración que se eleva en este lugar.
Te ruego, oh YHVH, esté atento ahora tu oído a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervos que se complacen en temer tu Nombre, y da prosperidad, te lo ruego, a tu siervo hoy, y concédele gracia delante de este hombre. (Entonces yo era el copero del rey.)
Esté ahora atento tu oído y tus ojos abiertos, para oír la oración de tu siervo, que yo hago hoy ante ti, día y noche, por los hijos de Israel tus siervos, confesando los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti. ¡Sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado!
Oración de David. Oye, oh YHVH, una causa justa, está atento a mi clamor, Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
Oye la voz de mis súplicas cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia el lugar santísimo de tu Santuario.
Oh YHVH, oirás mi voz de mañana, De mañana la presentaré ante ti, Y esperaré.°
Al director del coro. Salmo de David. Oh ’Elohim, escucha la voz de mi queja; Preserva mi vida del terror del enemigo.
Inclina tu oído ¡oh YHVH!, y escucha. Abre tus ojos ¡oh YHVH!, y mira. Escucha todas las palabras con que Senaquerib ha mandado para provocar al Dios viviente.